No se si ya comenté en alguna ocasión que cuando en la Universidad de Antioquia salíamos a paro o había huelgas por algo, la cosa se podía poner bastante fea. Los encapuchados, las papas bomba, los policías del ESMAD y las tanquetas hacían que una huelga se convirtiera en un campo de batalla. Eso y perder clases eran dos de las razones por la cuales yo siempre detesté salir a paro o estar en huelga.
Aquí en la Autónoma también hacen huelgas, ayer presencié una, pero debo decir que no es ni poquito parecida a los desórdenes públicos que se forman allá en Medellín.
Ayer estábamos en clase cuando sentimos a alguien hablando por un megáfono (como hablaba en Catalán, el profesor nos tradujo lo que decía y estaba convocando a la huelga por los recortes presupuestarios). El profesor nos dijo que no nos sorprendiéramos si luego tocaban la puerta y nos interrumpían la clase.
Por un momento tuve el temor de ver encapuchados, incluso, creo que tenía el oído preparado por si estallaba una papa bomba (no llegué hasta el punto de buscar a los del ESMAD porque estaba en un salón cerrado), pero lo que pasó después me impresionó bastante.
Tocaron la puerta de clase y entraron cinco o seis alumnos quienes, muy respetuosamente, pidieron permiso al profesor para poder contarnos sobre la huelga. El profesor les dijo que tuvieran en cuenta que nosotros éramos estudiantes de un máster internacional (ninguno es de España.... bueno, dos sí, pero no de Cataluña) y que no hablábamos catalán. El estudiante cambió entonces a español y nos dijo que la huelga se hacía por lo del recorte presupuestario (en estas partes yo siempre me elevo, pero logré entender que pasa lo que en todo el mundo: cuando el gobierno está corto de plata, se desquita con la educación).
Luego, nos preguntaron qué tipo de máster era ese (creo que es un master propio de la Universidad) y nos contaron que el gobierno quiere hacer que la gente pague más. Dicen que las tarifas que ellos tienen que pagar son muy altas y que no es justo porque la educación debería ser gratuita (lo que en cierta forma fue irónico porque la mayoría del máster tenemos beca erasmus y, como ninguno es español, nos cobran mucho más caro. Los no europeos somos los que más llevamos del bulto porque es a quienes más caros nos cobran) Entonces por eso, y para evitar que haya recortes en personal docente y poder seguir siendo el Centro de Calidad Internacional que somos, nos invitaban a la huelga.
Luego salieron del salón y el profesor nos dio unos minutos para que decidiéramos si queríamos seguir en clase o si queríamos ir a la huelga. Como éramos pocos y ya íbamos en la mitad de la clase, decidimos quedarnos. Así que el resto de la clase se dio sin ningún otro contratiempo.
Hoy, mis compañeros se pusieron de acuerdo para no ir a clases porque la huelga de hoy es a nivel de toda Europa. Pero eso sí, quedamos con la profesora de recuperar la clase el lunes y justo acaba de llegar el aula y el horario. Una amiga me cuenta que en la universidad hay marchas, pero todo se está desarrollando de forma pacífica (excepto lo de cerrar las facultades con sillas y mesas arrumadas).
Esto me tiene asombrada porque es un contexto totalmente diferente a lo que estoy acostumbrada (para mi huelga es sinónimo de violencia) y porque me di cuenta que la gente nunca está conforme con lo que tiene. En Colombia pelean por el derecho a estudiar (que no mucha gente tiene) aquí pelean para que les bajen las matrículas (aún cuando una gran parte de la sociedad tiene mucho más poder adquisitivo del que tenemos allá y puede acceder a estudios) y porque a los profesores no les quiten el trabajo (en Colombia pelean para que se abran puestos de trabajo).
Está bien, no es justo comparar ambas economías, pero es curioso cómo en todos lados se protesta, se quiere más, se exige (hablo de los estudiantes). No digo que sea algo malo, pero me parece curiosa la forma como a fin de cuentas, seas del primer o del tercer mundo, los comportamientos siguen siendo de simples seres humanos.
Aquí comparto con ustedes mis impresiones sobre el mundo en el que vivo... un poco de todo.
jueves, 17 de noviembre de 2011
domingo, 6 de noviembre de 2011
Año Nuevo en Berlín
A mi me encantan las sorpresas, me encanta descubrir lo desconocido, me encanta lo improvisado (en algunas cosas, no) me encanta no saber qué me espera el día de mañana.
Gracias a esa filosofía, las cosas se me han dado muy bien. Todo es cuestión de esperar y ver.
Hasta ayer no tenía ni idea qué iba a hacer en Navidad, dónde iba a pasar esas semanas. Hoy ya tengo plan para pasar el año nuevo en nada más y nada menos que ¡Berlín!
Mi mejor amiga estará allá con unos amigos y me invitó a pasar con ellos. Estaré unos cuantos días porque yo no habría terminado semestre y el 10 de enero tengo la entrega de un trabajo bastante especial, entonces tengo que reservar parte de mis vacaciones para hacerlo.
Yo sé que para muchos será algo de rutina, pero estoy muy muy contenta porque es la primera vez que voy a Alemania (algo que es una especie de sueño familiar) y porque me voy a encontrar con una de mis mejores amigas en Europa (un sueño que teníamos desde la infancia). La emoción es tanta que no dejo de imaginarlo (y ya me está acosando la control freak que llevo por dentro para organizarlo todo). Estuve viendo que Berlín se caracteriza por tener una de las fiestas de año nuevo más apetecidas de todo el mundo. Ya veremos qué tan buena será.
Lo único que me inquieta (como buena representante del trópico) es el clima. Estuve leyendo que las temperaturas llegan muy por debajo de cero, y no estoy muy segura sobre qué tipo de ropa comprar. He leído (y me han recomendado)que compre ropa interior térmica, orejeras, una chaqueta (pero no sé de qué tipo) buenas medias y botas de nieve. El problema es que yo no tengo ni idea qué material es de buena calidad o no, y por ahora, dónde comprarlos.
Hasta el momento, mi apuesta más segura es Decathlon porque he leido que ahí se encuentra buena ropa y zapatos a buen precio. Encontré uno allí en Barcelona que me queda cerca. También leí que en El Corte Inglés se puede encontrar algunas cosas, pero me imagino que el precio será más elevado.
En fin. cualquier consejo o sugerencia me llega de maravilla. Y pues, no hace falta expresar lo emocionadísima que estoy por el viaje (anoche hasta soñé con eso y todo jeje).
Gracias a esa filosofía, las cosas se me han dado muy bien. Todo es cuestión de esperar y ver.
Hasta ayer no tenía ni idea qué iba a hacer en Navidad, dónde iba a pasar esas semanas. Hoy ya tengo plan para pasar el año nuevo en nada más y nada menos que ¡Berlín!
Mi mejor amiga estará allá con unos amigos y me invitó a pasar con ellos. Estaré unos cuantos días porque yo no habría terminado semestre y el 10 de enero tengo la entrega de un trabajo bastante especial, entonces tengo que reservar parte de mis vacaciones para hacerlo.
Yo sé que para muchos será algo de rutina, pero estoy muy muy contenta porque es la primera vez que voy a Alemania (algo que es una especie de sueño familiar) y porque me voy a encontrar con una de mis mejores amigas en Europa (un sueño que teníamos desde la infancia). La emoción es tanta que no dejo de imaginarlo (y ya me está acosando la control freak que llevo por dentro para organizarlo todo). Estuve viendo que Berlín se caracteriza por tener una de las fiestas de año nuevo más apetecidas de todo el mundo. Ya veremos qué tan buena será.
Lo único que me inquieta (como buena representante del trópico) es el clima. Estuve leyendo que las temperaturas llegan muy por debajo de cero, y no estoy muy segura sobre qué tipo de ropa comprar. He leído (y me han recomendado)que compre ropa interior térmica, orejeras, una chaqueta (pero no sé de qué tipo) buenas medias y botas de nieve. El problema es que yo no tengo ni idea qué material es de buena calidad o no, y por ahora, dónde comprarlos.
Hasta el momento, mi apuesta más segura es Decathlon porque he leido que ahí se encuentra buena ropa y zapatos a buen precio. Encontré uno allí en Barcelona que me queda cerca. También leí que en El Corte Inglés se puede encontrar algunas cosas, pero me imagino que el precio será más elevado.
En fin. cualquier consejo o sugerencia me llega de maravilla. Y pues, no hace falta expresar lo emocionadísima que estoy por el viaje (anoche hasta soñé con eso y todo jeje).
jueves, 3 de noviembre de 2011
Pamplona
La tierra de los San Fermines, de los encierros y de la juerga. O por lo menos eso dicen porque estuve ahí en octubre cuando no pasa nada. Sin embargo, Pamplona es una ciudad muy hermosa, pequeña y llena de mucha historia.
Ya conté que tengo asesor de tesis, es uno de los profesores de la Universidad de Wolverhampton, donde iré el próximo año a estudiar. La idea era que yo viajara a Inglaterra para poder conocerlo, pero aprovechando que él tenía que dar una charla en Pamplona (y pensando que igual tengo que ir en enero a Inglaterra y mi tema de tesis tengo que presentarlo ahora en noviembre), quedamos mejor de vernos allí.
El viaje lo hice en tren (que es mucho más barato que un avión, pero como todo iba pago por la universidad, yo tampoco tenía mucho de dónde elegir) y debo decir que es el mejor viaje que he hecho. Son cuatro horas desde Barcelona hasta el centro de Pamplona, y el paisaje es tan cambiante y tan hermoso que es difícil explicarlo con palabras. Pasé cerca a los pirineos, que ya de por sí son toda una atracción turística y por un parque eólico que me hizo pensar en el Quijote, hasta que recordé que eso pasó en la Mancha y no en Navarra jeje.
El hotel donde me alojé también era precioso, y la vista era impresionante. Daba a todo el Parque de la Taconera, una especie de reserva natural de Pamplona. Tuve las reuniones con mi asesor, con quien organizamos el tema de la tesis y quien ya me agendó varias otras reuniones. Luego tuve unas cuantas horas que dediqué a recorrer Pamplona. Así, con mapa en mano (y esto ya es todo un progreso porque yo me pierdo dándole la vuelta a mi casa) me dispuse a caminar por Pamplona.
El clima no colaboró mucho, porque llovió bastante, pero iba bien abrigada y con buenas botas, entonces pude caminar bajo la lluvia sin problema. Luego hubo una tregua y hasta salió el sol, aunque el aire siguió frío.
Esta primera caminata fue excelente porque recorrí todo el casco antiguo. Como mi mampa traía una pequeña guía de los lugares, fui leyendo la historia de algunos. Estos fueron los que más me gustaron.
Parque de la Taconera:


Una de las entradas al casco antiguo, por la muralla:


La calle donde empiezan los encierros de San Fermín:



La plaza del ayuntamiento (la alcaldía):

Otra plaza cuyo nombre no recuerdo:

La plaza de toros donde acaba el encierro de San Fermín:

Vista desde la muralla:


Baluarte del Parque de la Taconera (un mini zoológico):

El monumento al encierro (con el cual no estoy de acuerdo por ser maltrato animal, pero vaya uno a cambiar tradiciones de tantos años)

Me sorprendió ver que hay muchos (y muchos son muchos) colombianos allí, los distinguí en la calle, en el hotel, en los restaurantes, casi me llegué a sentir en casa (obviamente sin el frío polar).
Es una ciudad hermosa que ciertamente volveré a visitar y que recomiendo totalmente.
Ya conté que tengo asesor de tesis, es uno de los profesores de la Universidad de Wolverhampton, donde iré el próximo año a estudiar. La idea era que yo viajara a Inglaterra para poder conocerlo, pero aprovechando que él tenía que dar una charla en Pamplona (y pensando que igual tengo que ir en enero a Inglaterra y mi tema de tesis tengo que presentarlo ahora en noviembre), quedamos mejor de vernos allí.
El viaje lo hice en tren (que es mucho más barato que un avión, pero como todo iba pago por la universidad, yo tampoco tenía mucho de dónde elegir) y debo decir que es el mejor viaje que he hecho. Son cuatro horas desde Barcelona hasta el centro de Pamplona, y el paisaje es tan cambiante y tan hermoso que es difícil explicarlo con palabras. Pasé cerca a los pirineos, que ya de por sí son toda una atracción turística y por un parque eólico que me hizo pensar en el Quijote, hasta que recordé que eso pasó en la Mancha y no en Navarra jeje.
El hotel donde me alojé también era precioso, y la vista era impresionante. Daba a todo el Parque de la Taconera, una especie de reserva natural de Pamplona. Tuve las reuniones con mi asesor, con quien organizamos el tema de la tesis y quien ya me agendó varias otras reuniones. Luego tuve unas cuantas horas que dediqué a recorrer Pamplona. Así, con mapa en mano (y esto ya es todo un progreso porque yo me pierdo dándole la vuelta a mi casa) me dispuse a caminar por Pamplona.
El clima no colaboró mucho, porque llovió bastante, pero iba bien abrigada y con buenas botas, entonces pude caminar bajo la lluvia sin problema. Luego hubo una tregua y hasta salió el sol, aunque el aire siguió frío.
Esta primera caminata fue excelente porque recorrí todo el casco antiguo. Como mi mampa traía una pequeña guía de los lugares, fui leyendo la historia de algunos. Estos fueron los que más me gustaron.
Parque de la Taconera:
Una de las entradas al casco antiguo, por la muralla:
La calle donde empiezan los encierros de San Fermín:
La plaza del ayuntamiento (la alcaldía):
Otra plaza cuyo nombre no recuerdo:
La plaza de toros donde acaba el encierro de San Fermín:
Vista desde la muralla:
Baluarte del Parque de la Taconera (un mini zoológico):
El monumento al encierro (con el cual no estoy de acuerdo por ser maltrato animal, pero vaya uno a cambiar tradiciones de tantos años)
Me sorprendió ver que hay muchos (y muchos son muchos) colombianos allí, los distinguí en la calle, en el hotel, en los restaurantes, casi me llegué a sentir en casa (obviamente sin el frío polar).
Es una ciudad hermosa que ciertamente volveré a visitar y que recomiendo totalmente.
martes, 1 de noviembre de 2011
TV adicta
Cuevana me va a matar!!
Bueno, no propiamente la página sino su contenido.
Yo tengo un serio problema, cuando me encarreto con una serie, me encarreto por completo. Me meto en la trama (así después, al ver en perspectiva, sea un fracaso total) y se me vuelve una adicción. Quiero ver más capítulos, quiero ver más sobre la serie, quiero conocer más sobre los personajes, sobre los actores, las anécdotas de grabación, si está basada en libros los quiero leer... parezco una drogadicta!
Como no me gusta la televisión de aquí de la casa (es TV Satelital, pero no logro encontrar dónde se puede poner el sonido original porque ese acento español ibérico me desespera en una serie) y como en realidad los canales que hay no son tan buenos, me volví cien por ciento seguidora de Cuevana.
Aprovecho para ver películas y las series que me gustan. Las ya canceladas Flasforward y The Event fueron series que no me perdí y cuya cancelación me dio mucha nostalgia. Sigo fiel seguidora de The big bang theory, quienes esta última temporada se han descachado en algunos episodios, pero el último que vi ya me gustó bastante. También he descubierto unas series muy entretenidas de las cuales ya soy seguidora (no me pierdo ni un sólo capítulo).
Fringe:
Una serie sencillamente excelente, recuerdo que en algún lado leí que era la heredera de The X Files y definitivamente es verdad, incluso los supera. Antes de viajar me vi las cuatro temporadas, por lo cual ahora estoy en el suplicio de esperar los capítulos que van saliendo. Me encanta la idea de una ciencia extrema que pueda crear (o explicar) ciertos fenómenos considerados paranormales.

Pretty Little Liars:
No pensé que me volvería a gustar algún drama adolescente desde el choque que tuve al ver Crepúsculo y, aunque ya vi que los dramas adolescentes tienen a tener un transfondo tonto, esta serie atrapa por el sencillo hecho que tiene una dosis alta de misterio: ¿quién es el asesino de Ali?. También me gusta (y aquí habla la adolescente en mi) porque sus protagonistas parecen modelos de ropa, zapatos y cuanto accesorio esté de moda, lo que me ha dado algunas ideas para añadir a mi vestuario jejeje. Averigüé también que la serie está basada en algunos libros y ya lo estoy buscando porque definitivamente los quiero leer (aparte que me puede ayudar para mi trabajo de tesis... y es en serio).

Two and a half men:
Esta serie no es nueva, y ya la veía en Colombia, pero desde que despidieron a Charlie Sheen, me ha entrado más curiosidad por ver los capítulos que no me había visto antes. Por eso, en este momento estoy desatrasándome de las temporadas anteriores.

Voy empezando la segunda temporada... y debería estar preparando una exposición que tengo mañana... ah la adicción!!
Bueno, no propiamente la página sino su contenido.
Yo tengo un serio problema, cuando me encarreto con una serie, me encarreto por completo. Me meto en la trama (así después, al ver en perspectiva, sea un fracaso total) y se me vuelve una adicción. Quiero ver más capítulos, quiero ver más sobre la serie, quiero conocer más sobre los personajes, sobre los actores, las anécdotas de grabación, si está basada en libros los quiero leer... parezco una drogadicta!
Como no me gusta la televisión de aquí de la casa (es TV Satelital, pero no logro encontrar dónde se puede poner el sonido original porque ese acento español ibérico me desespera en una serie) y como en realidad los canales que hay no son tan buenos, me volví cien por ciento seguidora de Cuevana.
Aprovecho para ver películas y las series que me gustan. Las ya canceladas Flasforward y The Event fueron series que no me perdí y cuya cancelación me dio mucha nostalgia. Sigo fiel seguidora de The big bang theory, quienes esta última temporada se han descachado en algunos episodios, pero el último que vi ya me gustó bastante. También he descubierto unas series muy entretenidas de las cuales ya soy seguidora (no me pierdo ni un sólo capítulo).
Fringe:
Una serie sencillamente excelente, recuerdo que en algún lado leí que era la heredera de The X Files y definitivamente es verdad, incluso los supera. Antes de viajar me vi las cuatro temporadas, por lo cual ahora estoy en el suplicio de esperar los capítulos que van saliendo. Me encanta la idea de una ciencia extrema que pueda crear (o explicar) ciertos fenómenos considerados paranormales.

Pretty Little Liars:
No pensé que me volvería a gustar algún drama adolescente desde el choque que tuve al ver Crepúsculo y, aunque ya vi que los dramas adolescentes tienen a tener un transfondo tonto, esta serie atrapa por el sencillo hecho que tiene una dosis alta de misterio: ¿quién es el asesino de Ali?. También me gusta (y aquí habla la adolescente en mi) porque sus protagonistas parecen modelos de ropa, zapatos y cuanto accesorio esté de moda, lo que me ha dado algunas ideas para añadir a mi vestuario jejeje. Averigüé también que la serie está basada en algunos libros y ya lo estoy buscando porque definitivamente los quiero leer (aparte que me puede ayudar para mi trabajo de tesis... y es en serio).

Two and a half men:
Esta serie no es nueva, y ya la veía en Colombia, pero desde que despidieron a Charlie Sheen, me ha entrado más curiosidad por ver los capítulos que no me había visto antes. Por eso, en este momento estoy desatrasándome de las temporadas anteriores.

Voy empezando la segunda temporada... y debería estar preparando una exposición que tengo mañana... ah la adicción!!
Viejos verdes
Desde que llegué aquí me di cuenta que soy un imán de hombres.....
....de hombres viejos y desesperados!!!
Los Europeos tiene fama de ser fríos y distantes en sus relaciones sociales y aunque estoy en España, que se considera la américa latina europea, sí es cierto que las relaciones tienden a ser un poco menos "cálidas" que allá.
La forma en que los hombres se comportan también tiende a ser un poco más distinta. Los famosos piropos obreros han disminuído considerablemente, o se han reemplazado con otros cuyas palabras no entiendo (pero aún así, no es la misma intensidad de los de allá).
Yo supuse que aquí los hombres iban a ser menos "abiertos" que allá, y de cierta forma lo son, pero oh sorpresa que me encuentro que hay un grupo de hombres muy abiertos, lanzados... y honestamente, desagradables: los viejitos.
Me pasó la primera semana que llegué, un viejito me dijo algo, pero como yo iba enfocada tratando de encontrar una dirección, no le presté atención (y luego la conciencia me remordió porque pensé que era un hombre inocente que quería preguntarme algo inocente).
Luego me volvió a pasar otras veces en mis idas a Barcelona, viejitos se me acercaban por la calle preguntandome quién era, qué hacía, dónde vivía y que si quería tomarme algo con ellos (y nótese que mi cara de espanto y paranoia crecían minuto a minuto).
Luego me pasó con otro viejito francés, a quien le tomé una foto y cuando me iba despedir le dije: "Espero vernos en el futuro" y me responde "Ok, veámonos esta noche" (¡buen intento!).
Luego me pasó aquí, saliendo de mi casa. Los señores de la casa iban a caminar y yo me pegué a la caminata. Al frente de mi edificio están los contenedores de basura y mientras ellos iban a botar la basura, yo me quedé de este lado de la calle. En ese momento se me acercó un viejito y me preguntó algo; como yo iba con mis audífonos puestos, me los quité para ver qué quería y sale con el siguiente discurso: "¿Pero qué hace una niña tan linda como tu por aquí?, ¿quieres compañía?" (con cara de coquetón) y yo puse cara de "guacalas" y le señalé al señor de la casa que estaba en la otra acera (y quien también es un viejito, entonces creo que el mensaje que envié fue: ya tengo mi viejito del día....), pero sirvió porque me quité al otro de encima (puso una cara tan chistosa, como... juemama! me voy antes que me casquen!).
El señor de mi casa me preguntó qué había pasado y le conté, me miró y me dijo: "Vaya, pero ese viejo se ha chiflado... aquí los hombres mayores no hacen eso"... No sabía si reirme o llorar!
En fin, otro de los cambios, anécdotas, misterios y demás de la vida por estos lados, es la increíble cantidad de viejitos que quieren cortejar a las jóvenes. A mis amigas ya les ha pasado y alguna vez cuando lo comentábamos, otro amigo español nos dijo: "acostúmbrense, ese es el deporte de los abuelitos,, pero mientras los ignoren, no hay problema"... yo sólo pensaba: guácalas, viejos verdes!
....de hombres viejos y desesperados!!!
Los Europeos tiene fama de ser fríos y distantes en sus relaciones sociales y aunque estoy en España, que se considera la américa latina europea, sí es cierto que las relaciones tienden a ser un poco menos "cálidas" que allá.
La forma en que los hombres se comportan también tiende a ser un poco más distinta. Los famosos piropos obreros han disminuído considerablemente, o se han reemplazado con otros cuyas palabras no entiendo (pero aún así, no es la misma intensidad de los de allá).
Yo supuse que aquí los hombres iban a ser menos "abiertos" que allá, y de cierta forma lo son, pero oh sorpresa que me encuentro que hay un grupo de hombres muy abiertos, lanzados... y honestamente, desagradables: los viejitos.
Me pasó la primera semana que llegué, un viejito me dijo algo, pero como yo iba enfocada tratando de encontrar una dirección, no le presté atención (y luego la conciencia me remordió porque pensé que era un hombre inocente que quería preguntarme algo inocente).
Luego me volvió a pasar otras veces en mis idas a Barcelona, viejitos se me acercaban por la calle preguntandome quién era, qué hacía, dónde vivía y que si quería tomarme algo con ellos (y nótese que mi cara de espanto y paranoia crecían minuto a minuto).
Luego me pasó con otro viejito francés, a quien le tomé una foto y cuando me iba despedir le dije: "Espero vernos en el futuro" y me responde "Ok, veámonos esta noche" (¡buen intento!).
Luego me pasó aquí, saliendo de mi casa. Los señores de la casa iban a caminar y yo me pegué a la caminata. Al frente de mi edificio están los contenedores de basura y mientras ellos iban a botar la basura, yo me quedé de este lado de la calle. En ese momento se me acercó un viejito y me preguntó algo; como yo iba con mis audífonos puestos, me los quité para ver qué quería y sale con el siguiente discurso: "¿Pero qué hace una niña tan linda como tu por aquí?, ¿quieres compañía?" (con cara de coquetón) y yo puse cara de "guacalas" y le señalé al señor de la casa que estaba en la otra acera (y quien también es un viejito, entonces creo que el mensaje que envié fue: ya tengo mi viejito del día....), pero sirvió porque me quité al otro de encima (puso una cara tan chistosa, como... juemama! me voy antes que me casquen!).
El señor de mi casa me preguntó qué había pasado y le conté, me miró y me dijo: "Vaya, pero ese viejo se ha chiflado... aquí los hombres mayores no hacen eso"... No sabía si reirme o llorar!
En fin, otro de los cambios, anécdotas, misterios y demás de la vida por estos lados, es la increíble cantidad de viejitos que quieren cortejar a las jóvenes. A mis amigas ya les ha pasado y alguna vez cuando lo comentábamos, otro amigo español nos dijo: "acostúmbrense, ese es el deporte de los abuelitos,, pero mientras los ignoren, no hay problema"... yo sólo pensaba: guácalas, viejos verdes!
Un poco de todo
Eso de que me quedo bloqueada para escribir, al parecer no eran nervios por el viaje. Estoy completamente en blanco. Tengo en la mente mil cosas y no se me ocurre cómo empezar a contarlas. Vamos a ver si haciendo un recuento logro desempolvar un poco mis letras y me desatraso un poquito.
Vivir en España ha sido muy agradable, como no traía expectativas, todo ha sido un descubrimiento. He tenido mis momentos buenos, también mis momentos malos, pero nada del otro mundo y todo lo he sabido sobrellevar.
Anécdota suelta, ya empezó el otoño y hay días que hace mucho frío, y resulta que el frío hace que me duela la cabeza y duerma más de lo normal. Claro que ya mi mamá anda con paranoia que puede ser anemia, pero creo que es simplemente mi cuerpo acostumbrándose al cambio de temperaturas.
También cambió el horario, se retrasó una hora, pero aparte de retrasar mi reloj, no he notado tampoco ningún cambio con eso. Igual, me levanto y me acuesto tarde.
He visitado varios pueblitos y ciudades cercanas, una de ellas fue Tarragona, el pasado octubre. Es una ciudad hermosa, tiene ruinas romanas (que honestamente no entendí mucho, pero bueno... son antiguas y se conservan relativamente bien)y una vista preciosísima hacia el mar (esta fue la parte que más me gustó). Allí pasé un día muy agradable recorriendo la ciudad.


Un cambio grande que he tenido respecto a Colombia han sido las caminatas. Viviendo allá, cuando alguien nos visitaba, yo siempre hacía de guía turística y casi siempre les mostraba la ciudad a pie... pero hasta ahí llegaba mi amor por las caminatas. En mi vida diara yo era la niña taxi, en su defecto, bus. Todo lo que tuviera cuatro ruedas (no dos porque le tengo pavor a las motos) estaba perfecto para mi. Aquí sin embargo, los taxis son carísimos (aunque eso depende, el día que iba para Pamplona, habría pagado lo que fuera para que me llevaran al tren bajo esa lluvia, luego me enteré que no era tan caro) y por supuesto no puedo darme el lujo que me daba allá en Colombia. La parte buena es que el sistema de buses y trenes es excelente, la parte mala, es que todas las paradas quedan como a 10 minutos caminando desde mi casa (como extraño esos días en que podía parar el bus en cualquier parte de la calle y no tenía que caminar hasta la parada jejeje). Sin embargo, este ha sido un cambio para bien porque por lo menos hago algo de ejercicio y ya noto que resisto mucho más caminando.
Otro de los paseos a pie fue una caminata que hice con unos compañeros por Barcelona, de Norte a Sur. Empezamos en el Parc Güell, un parque que donó el arquitecto Gaudí a la ciudad de Barcelona (sí, este señor que tenía una imaginación increíble, y el cerebro lleno de formas geométricas y colores).

Luego caminamos hasta la Sagrada Familia, una iglesia que llevan construyendo hace casi un siglo, cuya ornamentación y detalle son increíbles. Sin embargo, no he entrado porque ya pasé muchos años de mi vida en iglesias y ciertamente no voy a pagar para entrar a otra, por muy bonita y muy patrimonio arquitectónico que sea (los entendidos, mejor ni lean esto).

Luego caminamos hasta la Plaza de Toros (que ya expiró como escenario de corridas de toros puesto que ya están prohibidas aquí en Catalunya) y por último a uno de los parques urbanos más lindos que he visto en mi vida "Parc de la Ciutadvella"(y yo que andaba toda orgullosa de los parques de mi ciudad jeje).


En noticias relacionadas con mi maestría, debo decir que estoy muy contenta porque ya tengo tema de tesis y asesor, pero ese es un cuento largo, así que lo dejo para después.
Hoy estoy medio enguayabada por la fiesta de halloween de ayer. Me parece curioso que aquí no se celebra con tantos ánimos como allá. Ya expliqué que en Colombia el halloween es la fiesta donde "todo se puede". Resulta que aquí no están tan infuenciados por los estadounidenses... y eso que Barcelona es capital turística de Europa... pero bueno...vamos a ver cuánto les dura.
Bueno, a la final no estaba tan bloqueada para escribir. Sólo estoy falta de práctica :)
Vivir en España ha sido muy agradable, como no traía expectativas, todo ha sido un descubrimiento. He tenido mis momentos buenos, también mis momentos malos, pero nada del otro mundo y todo lo he sabido sobrellevar.
Anécdota suelta, ya empezó el otoño y hay días que hace mucho frío, y resulta que el frío hace que me duela la cabeza y duerma más de lo normal. Claro que ya mi mamá anda con paranoia que puede ser anemia, pero creo que es simplemente mi cuerpo acostumbrándose al cambio de temperaturas.
También cambió el horario, se retrasó una hora, pero aparte de retrasar mi reloj, no he notado tampoco ningún cambio con eso. Igual, me levanto y me acuesto tarde.
He visitado varios pueblitos y ciudades cercanas, una de ellas fue Tarragona, el pasado octubre. Es una ciudad hermosa, tiene ruinas romanas (que honestamente no entendí mucho, pero bueno... son antiguas y se conservan relativamente bien)y una vista preciosísima hacia el mar (esta fue la parte que más me gustó). Allí pasé un día muy agradable recorriendo la ciudad.

Un cambio grande que he tenido respecto a Colombia han sido las caminatas. Viviendo allá, cuando alguien nos visitaba, yo siempre hacía de guía turística y casi siempre les mostraba la ciudad a pie... pero hasta ahí llegaba mi amor por las caminatas. En mi vida diara yo era la niña taxi, en su defecto, bus. Todo lo que tuviera cuatro ruedas (no dos porque le tengo pavor a las motos) estaba perfecto para mi. Aquí sin embargo, los taxis son carísimos (aunque eso depende, el día que iba para Pamplona, habría pagado lo que fuera para que me llevaran al tren bajo esa lluvia, luego me enteré que no era tan caro) y por supuesto no puedo darme el lujo que me daba allá en Colombia. La parte buena es que el sistema de buses y trenes es excelente, la parte mala, es que todas las paradas quedan como a 10 minutos caminando desde mi casa (como extraño esos días en que podía parar el bus en cualquier parte de la calle y no tenía que caminar hasta la parada jejeje). Sin embargo, este ha sido un cambio para bien porque por lo menos hago algo de ejercicio y ya noto que resisto mucho más caminando.
Otro de los paseos a pie fue una caminata que hice con unos compañeros por Barcelona, de Norte a Sur. Empezamos en el Parc Güell, un parque que donó el arquitecto Gaudí a la ciudad de Barcelona (sí, este señor que tenía una imaginación increíble, y el cerebro lleno de formas geométricas y colores).
Luego caminamos hasta la Sagrada Familia, una iglesia que llevan construyendo hace casi un siglo, cuya ornamentación y detalle son increíbles. Sin embargo, no he entrado porque ya pasé muchos años de mi vida en iglesias y ciertamente no voy a pagar para entrar a otra, por muy bonita y muy patrimonio arquitectónico que sea (los entendidos, mejor ni lean esto).
Luego caminamos hasta la Plaza de Toros (que ya expiró como escenario de corridas de toros puesto que ya están prohibidas aquí en Catalunya) y por último a uno de los parques urbanos más lindos que he visto en mi vida "Parc de la Ciutadvella"(y yo que andaba toda orgullosa de los parques de mi ciudad jeje).
En noticias relacionadas con mi maestría, debo decir que estoy muy contenta porque ya tengo tema de tesis y asesor, pero ese es un cuento largo, así que lo dejo para después.
Hoy estoy medio enguayabada por la fiesta de halloween de ayer. Me parece curioso que aquí no se celebra con tantos ánimos como allá. Ya expliqué que en Colombia el halloween es la fiesta donde "todo se puede". Resulta que aquí no están tan infuenciados por los estadounidenses... y eso que Barcelona es capital turística de Europa... pero bueno...vamos a ver cuánto les dura.
Bueno, a la final no estaba tan bloqueada para escribir. Sólo estoy falta de práctica :)
jueves, 6 de octubre de 2011
Día de playa en Badalona.
Hace más o menos dos años que no iba a la playa y definitivamente fue todo un gusto volver.
Ayer, aprovechando que no tenía clases y también los últimos días de sol, estuve en un pueblito cerca a Barcelona llamado Badalona. Es relativamente fácil llegar en tren, porque va por toda la línea de la costa (mi viaje soñado) y no tomó mucho tiempo (40 minutos, aproximadamente). El pueblo en sí no es muy lejos de Barcelona, tampoco es muy grande ni tiene nada especial... excepto las playas. Creo que en Colombia sólo he visto ese paisaje en las Islas de Rosario: agua cristalina y profunda, mar y cielo azul y sol tibiecito.
Las grandes novedades (y diferencias) que encontré fueron la arena de la playa, que es muy gruesa: parecen piedritas pequeñas. En parte era agradable sentir ese masaje en los pies y es una arena que se quita inmediatamente son sólo pasar la mano por la piel, pero se siente extraño pisarla.
También me dí cuenta que aquí las playas son inclinadas, es decir, no son planas como allá, que el suelo es firme y te sostiene. Aquí las playas parecen un montículo de arena recogida, donde pisas y te hundes y tienes que caminar de lado. También la orilla es profunda (aunque no tanto) y los pececitos llegan hasta ahí.
Otra cosa que me sorprendió bastante fue ver que las mujeres prefieren tomar el sol topless... y bueno, no sería tan impactante saber que son mujeres jóvenes que viven su vida... sino el hecho que las mujeres mayores (cuyos encantos ya no están donde antes estuvieron) quienes lo hacen también.
Pensé que por ser Colombiana (esto allá no se ve) era la única que nunca había visto eso, pero la chica de Brasil que iba con nosotros tampoco lo había visto (dice que sólo en carnaval.. y eso...) y la chica Rusa menos! Entonces al parecer es costumbre de la costa española ir topless, así no sea playa nudista.
Apartando esos hechos curiosos, fue un día de playa espectacular. También lo fue porque encontramos una cafetería donde nos sirvieron un sólo plato de comida (aquí sirven entrada, primer plato, segundo plato y postre o café, pero el primer y segundo plato son suficientes para quedar llena) y una comida deliciosa por demás. El día estuvo azul y el agua fresca, como bien dijimos: encontramos nuestro paraíso mediterráneo (cuando dije esto en mi casa, se rieron y me dijeron "se nota que te falta viajar por España" entonces espero más sorpresas de éste país).
Aquí dejo algunas fotos de éste maravilloso lugar.




Ayer, aprovechando que no tenía clases y también los últimos días de sol, estuve en un pueblito cerca a Barcelona llamado Badalona. Es relativamente fácil llegar en tren, porque va por toda la línea de la costa (mi viaje soñado) y no tomó mucho tiempo (40 minutos, aproximadamente). El pueblo en sí no es muy lejos de Barcelona, tampoco es muy grande ni tiene nada especial... excepto las playas. Creo que en Colombia sólo he visto ese paisaje en las Islas de Rosario: agua cristalina y profunda, mar y cielo azul y sol tibiecito.
Las grandes novedades (y diferencias) que encontré fueron la arena de la playa, que es muy gruesa: parecen piedritas pequeñas. En parte era agradable sentir ese masaje en los pies y es una arena que se quita inmediatamente son sólo pasar la mano por la piel, pero se siente extraño pisarla.
También me dí cuenta que aquí las playas son inclinadas, es decir, no son planas como allá, que el suelo es firme y te sostiene. Aquí las playas parecen un montículo de arena recogida, donde pisas y te hundes y tienes que caminar de lado. También la orilla es profunda (aunque no tanto) y los pececitos llegan hasta ahí.
Otra cosa que me sorprendió bastante fue ver que las mujeres prefieren tomar el sol topless... y bueno, no sería tan impactante saber que son mujeres jóvenes que viven su vida... sino el hecho que las mujeres mayores (cuyos encantos ya no están donde antes estuvieron) quienes lo hacen también.
Pensé que por ser Colombiana (esto allá no se ve) era la única que nunca había visto eso, pero la chica de Brasil que iba con nosotros tampoco lo había visto (dice que sólo en carnaval.. y eso...) y la chica Rusa menos! Entonces al parecer es costumbre de la costa española ir topless, así no sea playa nudista.
Apartando esos hechos curiosos, fue un día de playa espectacular. También lo fue porque encontramos una cafetería donde nos sirvieron un sólo plato de comida (aquí sirven entrada, primer plato, segundo plato y postre o café, pero el primer y segundo plato son suficientes para quedar llena) y una comida deliciosa por demás. El día estuvo azul y el agua fresca, como bien dijimos: encontramos nuestro paraíso mediterráneo (cuando dije esto en mi casa, se rieron y me dijeron "se nota que te falta viajar por España" entonces espero más sorpresas de éste país).
Aquí dejo algunas fotos de éste maravilloso lugar.
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