viernes, 30 de septiembre de 2011

Las locuras del idioma II

Definitivamente la variedad semántica (ejem... saco las gafas....) que tiene el español me sigue sorprendiendo.

Desde que llegué a España se ha puesto a prueba mi capacidad para encontrar equivalentes de palabras cuál pequeño diccionario andante. Aquí no dicen "carro" sino "coche" (lo que para mí es donde se llevan los bebes). No dicen "celular" sino "móvil" (que yo vuelvo y confundo con el móvil de los bebes). No dicen "medias" sino "calcetines" (menos mal de esa me acordé rápido). Todavía tengo mi seria duda sobre a qué le llaman "jersey" (porque me han mostrado camisas y sacos...)... y la lista sigue y sigue.

Muchas de esas equivalencias son chistosas, como el día que fui a la tienda a comprar cartulina, "marcadores" y "cinta", pero la señora no me entendió qué eran "marcadores y cintas" y cuando se los describí me dijo "ahh ya, aquí le decimos rotuladores y celo" (sí, ya sé que son muy evidentes, pero cuando uno está hablando, esas palabras no llegan tan fácilmente). O como cuando hablaba con mis compañeros sobre mi "apartamento" y ellos se reían y me decían "piso, diga piso" (por cierto, tengo una pequeña mini cruzada para no dejarme contaminar tanto del acento y expresiones españolas... vamos a ver cuánto me dura).

Otras han sido sorprendentes (aunque también chistosas)como el día de hoy que fui a comprar unas medias (calcetines jaja) calentadoras para el invierno (que es otro rollo del que hablaré después) y la señora sacó unos gruesos que recogen el muslo y "te levantan el culo"...

Yo no sabía que la palabra "culo" aquí no era vulgar. No hice ningún comentario porque nadie dijo nada, pero me sorprendí bastante porque yo juraba que eso era vulgar en todo el mundo hispanoablante (ay Dios... ¿de verdad yo me gradué de un programa de idiomas?). Sin embargo, he notado que los españoles con los que he hablado son... un poco mal hablados... dicen expresiones que yo si sé que son vulgares aquí "me cago en..." "joder..."(bueno, esta no tanto pero no me gusta) "hijoput"·$"... y esas han sido las que he entendido, porque en catalán hay muchas más.

Claro que hay que ver las palabras que a ellos les ha gustado. Me han dicho que mi acento es muy agradable (porque no se sabe de dónde es....según algunos) y porque palabras como "chévere" o "bacano" son muy agradables de escuchar... (nótese el poder del extranjero).

En fin, esas han sido las diferencias léxicas (ejem.. gafas otra vez) que he vivido hasta ahora y que me han "causado mucha gracia" (en colombianol: ¡me han dado una risa!).

lunes, 26 de septiembre de 2011

Piromusical: fin de la fiesta de la mercè

Tuve la suerte de llegar a Barcelona justo para la Fiesta de la Mercè que es la fiesta patronal de la ciudad. Oficialmente son dos días de fiesta y de diferentes eventos, pero que yo sepa, estoy paseando desde el jueves.

Ayer fue la clausura de las diferentes actividades realizadas este fin de semana (conciertos, desfiles y rumba) con un espectáculo llamado Piromusical. No hay palabras para describir la emoción y la belleza del evento. Se realiza en la fuente mágica de Barcelona (pero no me pregunten por qué es mágica porque no tengo ni idea).

En sí es un espectáculo de juegos (¿o se dice fuegos?) pirotécnicos, una fuente con luces y música. Las luces y la pólvora van al ritmo de la música, entonces se siente la emoción con cada canción y cada explosión de luces. Es impresionante y sobrecogedor.

Yo llegué como a las 9pm a la Plaza Espanya, hasta la Avenida Reina Maria Cristina desde donde se ve todo, y ya la plaza estaba llena. El espectáculo empezó pasadas las 10 y había fácilmente poco más de medio millón de personas. Suena la música y empieza la pólvora y el juego de luces con agua. Es de esas cosas que hay que ver para comprender. Debo rescatar que la selección de música fue muy variada y muy bien combinada: rock, pop, salsa, clásica... todo muy preciso y bien orquestado.

En algún momento, el locutor dijo: "enciendan las bengalas". Yo juré que iban a disparar luces de bengala, pero resulta que aquí bengalas son lo que allá en Colombia conocemos como "chispitas mariposa", entonces toda la plaza encendió las chispitas y el resultado fue el doble de luz y una visión muy bonita.

El espectáculo duró media hora, luego la gente se dispersó de forma muy ordenada hacia el metro o hacia sus carros (ese orden me sorprendió, en Colombia habría sido un "salga quién pueda"). El grupo con el que iba caminamos hasta Plaza Catalunya para rematar la noche con cerveza y tapas.

Este es uno de esos eventos que definitivamente recomiendo a quién tenga ocasión de vivirlo. Buena esa por los catalanes!

Aquí dejo unas fotos que me salieron decentes.





sábado, 24 de septiembre de 2011

De paellas y otros platos ricos

En Colombia probé algunas veces la paella y me parecía rica (todo lo que lleve mariscos me encanta). De comida mediterránea no sabía (aún sigo sin saber) mucho, pero la poquita que alcancé a probar me gustó. También me gustaban mucho los quesos, pero allá no hay mucha variedad (o son muy caros) y los vinos es igual. Los embutidos que venden allá son buenos, pero no hay mucha variedad y son bastante caros.

Este ha sido uno de los aspectos más positivos de mi cambio de país. La comida de aquí es sencillamente genial. Está llena de sabores nuevos para mí, lo cual lo hace demasiado emocionante.

Ya comenté anteriormente que vivo con un señor a quien le gusta la buena mesa. Aparte de que sabe seleccionar buenos vinos, quesos y embutidos, sabe cocinar de mil maravillas y le gusta. Escoge los ingredientes (desde los mariscos hasta las especias) con un cuidado impresionante. Dice que cocinar es casi como cortejar a una mujer, debes ser suave, insistente y saber cuándo actuar en el momento justo (también es medio poeta, medio filósofo y todo lo que haya de turno, pero me cae bien).

El punto es que desde que llegué he comido y probado comidas cuyo sabor es totalmente nuevo a mi paladar y ha sido una experiencia increíble.

El primer día que llegué, el señor me ofreció un poco de paella que había quedado del día anterior. Era, según él, una pella sencilla con pollo, conejo, judías y otra cosa que no recuerdo. Por mí podía haber sido arroz sólo y no me daba cuenta, porque no conozco mucho de paellas y en ese momento tenía hambre. El plato era muy delicioso, la textura del arroz muy diferente a lo que yo he conocido, los sabores más marcados, en suma, algo fuera de lo normal.

Luego una conocida me invitó a comer, paella otra vez, pero ésta tenía mariscos, almejas, mejillones, cangrejo, judías y otras cosas que no recuerdo. Nuevamente los sabores fueron diferentes, deliciosos.

El señor compra muchos delicatessen, jamón dulce, chorizo, longaniza… pero nada que ver con lo que venden en Colombia. Esto tiene un sabor más fuerte y más rico. De las cosas que he probado y más me ha gustado es el queso manchego, me sabe a una combinación única de quesos que no había probado antes. He probado otros quesos y son deliciosos, pero no recuerdo sus nombres.

En estos días también hemos cogido la costumbre de tomar una copita de “Chartreuse” después del almuerzo y de la cena. Este es un licor francés, muy exclusivo, que sabe a hierbas. Es delicioso pero es muy fuerte, tiene un 55% de volumen de alcohol, pero eso sí, ayuda a la digestión (y me deja viendo estrellitas).

Ayer llegaba una chica de china, que vivió antes en esta casa y es casi como la hija de los señores. Venía con su bebé (la cual el señor no se cansa de decir que es su nieta porque fue fabricada aquí…) y también venían dos amigos de los señores, otra pareja de señores mayores. El señor tiene una filosofía: “Para mis amigos cercanos, sólo lo mejor” y efectivamente, cuando sus amigos vienen prepara comidas especiales con ingredientes especialmente seleccionados y de la mejor calidad. Ayer, el plato principal era un “arroz caldoso” o “caldereta” que preparó en la paellera (porque no tiene la otra olla) y le adicionó dos bogavantes de a kilo cada uno, langostinos, unos animales parecidos a la langosta pero más chiquitos, almejas y mejillones. El resultado fue un arroz con caldo muy delicioso, el pescado estaba tierno y jugoso. De postre hubo tarta de manzana y corona de cabello de ángel (que es un dulce hecho de calabaza) y “Chartreuse”. Luego café y me olvidé mencionar que antes de la comida, el aperitivo fue unos montaditos de salmón (unas tostaditas con aceite de oliva, tomate y lonjitas de salmón fresco).

Obviamente con esta comida, no volví a comer hasta hoy, pero me sorprende que después de la comida que fuimos a dar un paseo a Barcelona, ellos llegaron y comieron más montaditos con vino y cerveza. Comen bastante en esta casa… eso sí que me recuerda a mi casa!

Aquí dejo algunas fotos de la preparación del arroz para que vean los ingredientes y la preparación de los mismos. Ahora mismo me voy a organizar para salir a disfrutar de los espectáculos nocturnos de la fiesta de la mercè en Barcelona!





Primera semana en la Autónoma de Barcelona

La primera vez que iba a entrar a la universidad era un manojo de nervios. En parte por la emoción normal de algo nuevo, en parte porque yo no estaba muy segura de que era eso lo que quería estudiar, pero ya que había entrado (y ya que me habían pagado el semestre) tenía que ir. El resultado fue que no me gustó la carrera y me retiré, pero todavía recuerdo esa emoción del primer día, de saber si haré amigos, de cómo será la gente, de cómo serán los profesores, de cómo será el ritmo de trabajo etc.

La segunda vez ya tenía un poco más de experiencia, pero esta vez ya había sido yo quién había elegido la carrera. También iba nerviosa y de cierta forma prevenida porque no quería que me pasara lo de la primera universidad (no saber si era lo mío) pero gracias a la ayuda y apoyo de mi familia, seguí adelante y me enamoré de mi carrera. También recuerdo ese primer día, la emoción, la expectativa, la curiosidad y el temor cosquilleante que sube y baja por la espalda.

Esta vez, mi tercer ingreso a la universidad, es en un contexto completamente diferente a todo lo que he vivido. Esta vez estoy en un país diferente, en una cultura diferente, lejos de mi familia, lejos de mis amigos. Sin embargo, esta vez sé quién soy personal y profesionalmente. Sé qué quiero y hacia dónde voy. Y esta vez, no tuve tanto temor el primer día que tuve que ir a la u. Por eso no me asusté tanto cuando cogí el bus que no era y terminé en una parada de tren (de donde afortunadamente salen los buses gratuitos para la universidad). Igual llegué a tiempo y conocí dos compañeras del máster, una búlgara y otra brasilera. La coordinadora llegó después y nos ayudó con la elección de los módulos (tengo una carga bastante pesada este primer año). Luego tuvimos que hacer algunos trámites de cuenta bancaria y otros internos de la universidad y se nos fue el resto del día. Almorzamos ahí en la universidad (es barato pero no para comer todos los días) y luego terminó el día y cada quién para su casa.

Al otro día volvimos para realizar la matrícula, pero oh sorpresa, hubo un problema con nuestro máster (de la facultad no habían enviado unos requisitos) entonces tenemos que esperar hasta el lunes. Conocí otras dos compañeras que vienen a hacer su segundo año de máster, vienen de la universidad de Besaçon en Francia (una es estadounidense y la otra bielorusa). Aprovechamos el día para ir a Barcelona, comprar sim cards y luego almorzamos en un bar cerca a Plaza Catalunya. Un día muy agradable.

La universidad como dije es muy grande y tiene líneas de buses internos (claro que, a veces, es más rápido caminar que esperar al bus que pasa cada media hora). En el paquete de bienvenida dice que tenemos derecho a un día gratis en el gimnasio, pero todavía no sé dónde queda, además, con tantos caminos campestres que tiene la universidad y teniendo en cuenta que puedo volver a mí casa caminando, no creo que necesite el gimnasio.

La universidad se parece mucho a la UdeA (donde estudié el pregrado) es una universidad pública, encuentras afiches de "clase trabajadora a la lucha" en toda parte (con la diferencia que estos están en Catalán) y las personas son todos representantes de las diferentes tribus urbanas mundiales.

Obviamente aquí veo gente de todas partes del mundo, y me gusta que al llegar allá uno escucha muchos idiomas. Me di cuenta que no estoy mal porque entiendo bien cuatro idiomas y me defiendo (hasta el momento) en otros tres, entonces las cosas pintan bien. La gente ha sido muy amable y, aunque los trámites se hacen de forma mucho más autónoma que en mi antigua universidad, no me he enredado y he encontrado fácil las aulas.

En el paquete de bienvenida también decía que debíamos tramitar el permiso de residencia por estudios, para poder quedarnos este año (la visa sólo tiene duración de 90 días) y para eso debíamos recopilar unos papeles, ir a registrarnos en el Ayuntamiento (la alcaldía de aquí) y luego ir a la policía. Todo iba bien hasta que nos tocó ir a la policía, nos dijo el señor que cada día reparten 18 fichos (18!!) a las 8:30 am y teníamos que ir temprano porque desde las 7am había fila.
A una compañera y a mí nos toca en la policía de Cerdanyola que queda cerca a mi casa, por lo que ella se quedó aquí y nos levantamos a las 6am para estar allá a eso de las 6:40am. Era la primera vez que me levantaba tan temprano, entonces no sabía que aquí amanece a las 7:15 o 7:20am… y claro, cuando salimos estaba oscuro como en la madrugada! (Las siguientes fotos lo prueban)





Cuando llegamos ya había una fila de 10 personas. Luego fueron llegando más personas y se iban haciendo atrás (en plena calle con ese frío) pero cuando va llegando una muchacha que saludó a alguien de la primera parte de la fila y se quedó allá. Los que estábamos atrás empezamos a hablar que eso era falta de respeto y que no podíamos permitir que nos quitaran nuestros puestos. En esas un señor empezó a contar que cuando él había ido unos rusos se metieron y con el cuento que no entendían español, tomaron ficho antes y ellos perdieron el día. Esto que escucho yo y se me empiezan a remover los apellidos. Entonces antes que pudiera meterse otro más, el señor y yo organizamos a los que ya estaban, les preguntamos si estaban esperando a alguien más y los numeramos. El señor incluso los puso a firmar con nombre y número. Un señor español me miró con aire de suficiencia y me dijo: usted no puede llegar aquí y pretender organizar, simplemente pregunte quién es el último en la fila y ya. Yo le respondí que él como nacional no necesitaba madrugar tanto (no sé por qué madrugó tanto) pero que prefería que hubiera orden y no por pena quedarme callada y luego que otro atrevido me quitara mi puesto. Al fin se quedó callado y firmó.

Al ratico llegó un chico gay saludando a unas chicas chinas de adelante, y entre bobada y grito y baile quería meterse (no es el hecho que sea gay, sino la frescura para quitar puestos lo que me molesta). Pero la china ya había firmado y le dijo: lo siento, tienes que irte para atrás. Nos reímos mucho porque si no hubiéramos organizado la fila, se nos metían tres o cuatro y quedábamos listos. Al fin obtuve el número 11 y tuve que esperar 4 horas más para que me atendieran (escuché que la gente comentaba que los funcionarios públicos españoles se ganan la plata suave, como es sueldo fijo, de las 7 horas de trabajo descuentan cafés, habladas por teléfonos, salidas a fumar y en realidad trabajan unas 3… y es la verdad). Luego de eso, me atendieron y por fin tengo mi NIE (Número de Identificación de Extranjería).

A la universidad vuelvo el lunes para terminar los trámites de matrícula (esperando que para eso hayan arreglado el problema) y luego estamos pendientes de recibir el lugar dónde tendremos la sesión de introducción del miércoles. Como dice el ciego… amanecerá y veremos.

Desde España

Ha pasado mucha agua bajo el puente desde que escribí mi último post. Tanta que ahora mismo no estoy en Colombia. Por fin estoy en España, empezando el primero de mis dos años de maestría en el extranjero.

Quería escribir desde antes, pero las múltiples ocupaciones no me dejaban y cuando por fin tenía tiempo... no me salía nada: estaba totalmente en blanco. Creo que con cada día que pasaba, con cada día que se acercaba el viaje, más nerviosa me ponía y hasta llegué a pensar que ya no quería viajar. La última semana me puse insoportable y para colmo de males, el día que viajaba, a mi perro lo mordió otro más grande (un pastor alemán). Entre las idas a la veterinaria, los puntos que hubo que darle y la tristeza de dejar Colombia en esas condiciones, casi casi que no viajo. Pero, a fin de cuentas sí viajé y ya empezaré por contar de mi llegada.

El viaje Medellín-Bogotá fue más rápido de lo que creí porque me ofrecieron ir en un vuelo que salía media hora antes. La despedida de mi familia fue rapidísima (aunque creo que eso ayudó a que no me arrepintiera) y cuando ya quise reaccionar, estaba en el aeropuerto El Dorado esperando que saliera mi vuelo a Barcelona.

El vuelo tardó 10 horas. De ellas me pasé 8 durmiendo pero incómoda porque las sillas casi no se estiran, entonces me tocó dormir apoyada sobre mi lado derecho que llegó encalambrado.

Cuando llegué a Barcelona, el paisaje era hermoso. La ciudad está al borde del mar y el aeropuerto también, y como llegué finalizando el verano, aún había sol y el día estaba azulito. Tanto que se confundía con la línea del mar, dando una sensación de mar arriba y abajo o cielo arriba y abajo. Sencillamente hermoso.

Sin embargo, mi ánimo no venía tan alto. Cuando aterrizamos, se me salieron las lágrimas por todo lo que había dejado en Colombia, por mi familia, por mis amigos, por mi perrito… estaba bastante sensible. Luego busqué las maletas, llegué a inmigración y después de que el funcionario de turno me preguntara varias cosas sobre mi estadía (tiene mi visa que dice estudiante y pregunta ¿usted viene a estudiar?... ) me encontré con mi amigo que me recogió en el aeropuerto. De ahí cogimos el tren que va a Barcelona, hicimos transbordo en otra estación y por fin el tren que va a Cerdanyola. Cuando llegamos, el señor de la casa donde me hospedo nos recogió en la estación y llegamos a la casa.

La casa es sencillamente genial. Es en realidad un apartamento, pero es el primer piso entonces tiene una terraza gigante. Aquí es curioso el sistema de conteo de pisos. El piso que da a la calle es el piso cero, el inmediatamente siguiente es el primero, luego el segundo etc. En Colombia el que da a la calle es el primero, luego el segundo, luego el tercero… en fin… cosas curiosas.

Como decía el apartamento es precioso. Tiene sala comedor y balcón, recibidor, cocina integral con un pequeño patio, el baño con bañera (y casi que mío porque en este momento sólo vivimos el señor de la casa y yo y él tiene su cuarto con baño) y tiene cuatro habitaciones: la del señor (que de jueves a lunes comparte con su compañera, otra señora colombiana que hace muchos años vive aquí en España) otra que usa como despacho, y una cuarta que puede o no alquilar (dice que este año no quiere alquilarla, entonces la puedo usar para mis invitados).

Detrás de las habitaciones está la terraza más grande que he visto en mi vida. Tiene un techo eléctrico, hamaca, muchas plantas y las cuerdas para la ropa. Es amplia y soleada y muy fresca. Oficialmente es mi lugar favorito en la casa.

Ese primer día el señor nos llevó a mi amigo y a mí a dar una vuelta por la universidad y luego a Barcelona a conocer por encimita la villa olímpica, Barceloneta (que es una playa) y otro apartamento que él tiene allá. La primera impresión es que es una ciudad bonita.

Al otro día fui con mi amigo a conocer la universidad en forma y a buscar la oficina donde debía ir al lunes siguiente. Ese día aprendí a leer los mapas de las líneas de buses, aprendí a usar los buses internos de la universidad y conocí varios bloques y facultades. Es una universidad gigante, muy arborizada cosa que me encantó porque me aterran los espacios áridos.

En la tarde hice mi primera compra de comida aquí, en un supermercado llamado “Dia”, la comida en general me pareció más barata que en Colombia. Muchas cosas las encontré diferentes (como la leche o el yogurt) pero otras muy internacionales. Como yo no tengo apegos extremos por ninguna comida en especial y como en mi casa se come comida muy internacional, el cambio no fue mucho en realidad. Lo que va a ser diferente es que ahora me toca cocinar a mí.

El señor de la casa es sibarita: le encanta la buena mesa y la buena cocina. Desde que llegué sólo he cocinado mi almuerzo una vez, porque todos los otros días me ha brindado comida o me han invitado a comer o he comido por fuera. He comido unas paellas de muerte (ya más adelante pondré fotos) y he probado los mejores embutidos, vinos y quesos de mi vida. Tengo que vigilar mi ingesta porque me prometí que iba a cuidarme estando aquí, pero con esa tentación constante, no sé que voy a hacer.

El sábado fuimos a Barcelona a conocer Plaza Cataluña, Passeig de Gracia y una de las Ramblas. Ya mi amigo debía volver a Tarragona y yo debía regresar sola a mi casa. Ese viaje me gustó mucho porque estudié las lineas de los trenes y entendí cómo funcionan las que van para mi casa. Ese día sentí que la nostalgia bajaba un poco y sentí que ya me estaba empezando a adaptar. En la noche salí a dar una vuelta y luego a hablar con mi familia.

Ese mismo fin de semana me invitó a almorzar una ex vecina de uno de mis profesores de Colombia con quién había intercambiado correos desde Colombia. Es una señora muy agradable que adora a los colombianos y adora a Colombia. Me cayó muy bien y pasamos toda la tarde en un almuerzo muy agradable y delicioso: paella!!!

La semana que siguió ya fue en función de la universidad, pero eso lo tocaré en otro post. Lo que puedo rescatar de ese fin de semana es que al principio fue muy duro, tenía mucha nostalgia por mi familia, pero me ayudó mucho poder hablar con ellos por Skype (hablamos todos los días) y pues, saber que estoy aquí porque es algo que quiero, y aunque sea la primera vez que nos separamos, no quiere decir que nunca más los voy a volver a ver. También me ayudó mucho sentirme más independiente aquí al aprender a moverme en la ciudad, al conocer las rutas de buses y los varios lugares.

Eso me dio cierta confianza en que yo sí puedo solita y que sé que voy a sacar adelante este proyecto. Obviamente, voy un día a la vez, pero bueno, de un día en un día he completado un poco más de una semana y ya puedo decir que estoy contenta.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Felices 25

En estos días me preguntaron cómo me sentía al cumplir 25 años. En ese momento no supe qué responder, pero me quedé pensando y creo que ahora sí tengo la respuesta: se siente magnífico.

¿Por qué se siente magnífico? Teniendo en cuenta que tuve una crisis existencial cuando cumplí los 20 años (así de rígida era yo conmigo misma a esa edad), en este momento no me puedo quejar de nada y estoy contenta porque hasta ahora he logrado las metas que tenía trazadas y la vida me ha dado muchas cosas que quería, muchas que necesitaba y muchas sorpresas.

Estoy contenta porque he tenido altos que me han hecho sentir muy feliz y bajos que he sabido aprovechar como oportunidades para mejorar. Tengo a mi familia conmigo, apoyándome en todo, tengo grandes amigos que son mi segunda familia y pronto partiré a una aventura más personal: mi independencia. A pesar del temor normal, voy preparada y voy contenta.

No hago lista de lo que he hecho y logrado porque sería pavonearme y alardear, pero puedo asegurar que en estos primeros 25 años de vida me siento magnífica, siento que mi primera etapa está superada, siento que tengo las bases y energía necesaria para empezar la segunda etapa y definitivamente siento que en este momento estoy donde debería estar y haciendo lo que debería hacer.

Esta segunda etapa de mi vida la quiero enfocar en trabajar varios aspectos de mi personalidad que aún necesitan moldearse, sin embargo, ese trabajo vendrá después. Por ahora, simplemente voy a disfrutar del día maravilloso que me espera con mi familia y amigos.

Por ahora un regalito de mí para mí: ¡Felices 25!

Parte II: Como también es el cumpleaños de mi hermana (que sé que no lee este blog hasta que yo no la obligue) también te quiero desear un día magnífico. Que este nuevo año de vida marque otro hito en tu camino y la vida te bendiga con muchos más éxitos personales y profesionales.

Parte III: Para mi mamá, la proxima vez que planees tener hijos... sería bueno que cada uno tenga su propio día de cumpleaños! Te amo mami.

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