miércoles, 21 de julio de 2010

Victoria II

Para leer la primera parte visite Victoria

La verdad es que en ningún momento Victoria se había ido del país, ni del departamento, ni mucho menos de la ciudad. Ella seguía allí. Simplemente necesitaba un tiempo para pensar y reordenar sus ideas: alquiló un apartamento cerca de la casa de su suegra, llevó a sus hijos a un lugar donde no tuvieran que crecer cerca a la violencia de su padre, aunque nunca les negó el derecho a que lo vieran.

El proceso de separación fue doloroso. La tristeza por la doble pérdida de su matrimonio y su familia se vieron en parte mitigadas con la esperanza aún latente que las cosas se podrían solucionar. Quizás este tiempo separados les diera una nueva perspectiva y quizás él se diera cuenta de lo mucho que había perdido... y correría a sus brazos para recuperar a su familia.

Sin embargo la realidad era que estas ilusiones no parecían fundamentarse. El esposo de Victoria, una vez sobrepuesto de la noticia, decidió vengarse y recuperar parte de su ego dolido porque su mujer lo había dejado. Impuso, a través de abogados de dudosa reputación, una querella para apoderarse del apartamento que el padre de Victoria le había regalado a ella (sin tener él nada que ver y aunque el apartamento no entraba dentro del contrato matrimonial) y de las otras pertenencias de Victoria.

Victoria, en vista de esto, decidió vender sus propiedades y pasar a una vida un poco más modesta. Su carga de trabajo aumentó, porque las seguridades económicas de las que disfrutara antaño, se estaban desvaneciendo rápidamente, por esto sucedió que se vio en la necesidad de dejar a sus hijos con su suegra mientras ella trabajaba, porque no podía pagar una niñera.

Como el ex marido de Victoria seguía sin trabajar se encargó de envenenarle la mente a sus hijos en contra de su mamá. La niña mayor le tenía terror a su padre, ella quería a su papá, pero también le tenía mucho miedo. El hijo menor no era consciente de lo que pasaba, pero el papá se encargaba de repetirle que su mamá era una prostituta, y el niño tranquilamente repetía las palabras "mama puta" como si de un juego se tratase.

A victoria le dolían todas estas humillaciones, pero como su condición iba desmejorando cada vez más, no era mucho lo que podía hacer. Sin embargo, por esos días se le presentó la oportunidad de viajar lejos de esa familia, de rehacer su vida en otra ciudad, y no vaciló al momento de aceptar.

Victoria ya había tenido la experiencia de vivir lejos de todo lo que ella conociera, pero eso fue antes, cuando estaba soltera. Ahora tenía que enfrentarse a un nuevo tipo de sociedad, y ser fuerte por sus dos hijos. Ella nunca vaciló, ahora tenía dos responsabilidades pequeñas y haría lo que fuera para que sus hijos no sufrieran las consecuencias de sus elecciones.

Victoria empezó en condiciones paupérrimas en la nueva ciudad. Pronto consiguió un puesto de celadora de una escuelita rural y aprovechó que este mismo puesto le proveía un pequeño cuarto en el cual ella empezó a vivir con sus dos hijos. Las condiciones de vida no eran las mejores, pasaban hambre, tenían que robarse los huevos de las gallinas vecinas, el hijo pequeño se enfermó con Hepatitis, en las noches el frío era demasiado y debían dormir juntos para darse calor... Sin embargo, Victoria prefería esta libertad de decidir cómo criar a sus hijos, esta libertad que le permitía trabajar en lo que ella quisiera, hacer lo que ella quisiera sin necesidad de sentirse juzgada o menospreciada por un hombre.

Poco a poco las cosas se fueron componiendo, Victoria pudo empezar a comprar cosas que sus hijos necesitaban, empezaron a estudiar y Victoria siguió trabajando contenta. Uno de los hermanos de Victoria que vivía en esa ciudad estaba casado con una mujer que no era precisamente la más amable. Victoria y sus hijos pasaban a visitarlos de tanto en tanto, más que todo para que Victoria pudiera utilizar el computador, la lavadora o ayudarle al hermano con algunas cosas de la casa, sin embargo, los hijos del hermano torturaban a sus primos con su estatus económico y los amenazaban con no dejarles ver los muñequitos de la televisión si no hacían lo que ellos querían.


A pesar de todas estas viscicitudes, Victoria iba saliendo adelante. Como estaba trabajando en una fábrica que construía casas prefabricadas, ella fue componiendo de los retazos y de las sobras una casa para ella y sus hijos. Victoria les enseñó que sin importar las dificultades, la clave de todo era tener muy buen humor y disposición frente a la vida. Poco a poco construyeron una casa para ellos, pequeña pero segura. Su status económico iba mejorando y aunque no vivían en la misma opulencia anterior, Victoria era mucho más feliz aquí.

Sin embargo, la tragedia esperaba a la vuelta de la esquina. El padre de Victoria se enfermó y Victoria y sus hijos debieron regresar a la ciudad de donde salieron. Victoria se hizo cargo de su padre enfermo, abandonando todo lo que había conseguido en la otra ciudad, por amor a un padre que, aunque siempre ausente, siempre quiso.

Para ayudar a su padre, Victoria invirtió en un negocio que su hermano le propuso y que le parecía rentable: invertir en la compra de dos volquetas, cada una de casi 60 millones de pesos. El negocio se cerró y empezaron a trabajar. Durante unos meses todo iba bien, pero un día funesto el hermano de Victoria apareció en la puerta con una terrible noticia: Victoria, nos robaron las volquetas.

Este fue el inicio de una confusión gigante. La búsqueda de las volquetas no dio ningún fruto y Victoria vio como sus ahorros, el dinero de sus casas, todo lo que poseía se iba por la alcantarilla. Volvía a quedar sin un sólo peso y con sus dos niños (a quienes el padre seguía sin mirar ni por casualidad). Y con ambas manos en la espalda se fue de la ciudad natal otra vez a la capital, a lograr sacar de los escombros lo poco que le quedaba.

Continuará...

martes, 20 de julio de 2010

Durch das jahr 201Özil

Ya conté que tengo fiebre de futbol (así ya se haya acabado del mundial, pero casi siempre me pasa así, me empieza a gustar algo cuando ya se acaba o pasa de moda). En especial, estoy embobada con la selección alemana, con su destreza, con su equipo... con sus jugadores!!

Hubo un jugador que me llamó la atención porque jugaba muy bien (ajá... como no!) y porque aunque no es lindo, tiene algo atractivo (me tiene con la baba afuera).

Buscando en Internet encontré que se llama Mesut Özil y es alemán de padres turcos (jmm.. que me dijeron a mí). También encontré que es uno de los mejores jugadores europeos, perteneciente al Werder Bremen y que al parecer el Barcelona lo quiere para su equipo.

También encontré una campaña que Nike lanzó antes del mundial (Fußball hat Söul ) en el cual se promociona a Mesut Özil. En el vídeo hay una canción (Durch das Jahr 201Özil, algo como "Durante el año 201Özil") escrita e interpretada por un rapero alemán llamado Jan Delay. Ese gran fanático del Werder Bremen hace esta compilación de sonidos y tomas de un ambiente futbolístico (dentro de lo que mi rudimentario alemán me permitió entender) para mostrar la emoción que el fútbol le despierta y compartirlo con los fanáticos. Lo llamativo del vídeo es que hay un segmento en el cual Mesut canta, o para ser más precisa, rapea sobre su nueva posición como heredero de Diego (que me imagino será Maradona... aunque no estoy segura) y se autoproclama la nueva sensación del fútbol (y para qué, pero el pelao tiene lo suyo... futbolísticamente hablando jeje) también canta cómo va a ganar la copa en Sudafrica.. y aunque no la ganó, seguro ya ganó muchísimos fanáticos (ya me pueden contar entre ellos!)

En fín, aquí les dejo el vídeo y más abajo las letras en alemán e inglés (no las pongo en español porque soy pésima traduciendo canciones).


Video taken from here.

Deutsch

Mein Kapitän sagt zu mir: Hey Du Hosenscheißer,
ich sag im Gegensatz zu Dir bin Europameister, was geht ab?

Mesut MC und der Delay-Lama
Wir stinken nach Fisch, der wir sind Werderander, was geht ab?

Alle Kids finden Mesut derbe
denn ich bin angetreten für Diegos Erbe, was geht ab?

Ich bin jung, geboren in den 80ern,
und ich hol den Pokal in Südafrika, was geht ab?

English

My captain says to me: “Hey you mucky pup”,
I say, unlike you, I‘m European champion, what’s up?

Mesut MC and the Delay Lama
We stink like fish, coz we are Werderians, what’s up?

All Kids find Mesut tough
for I have taken this for Diego’s heritage, what’s up?

I’m young, born in the 80s,
and I get the trophy in South Africa, what’s up?

Canta lindo... ¿no? (suspiros....)

Las locuras del idioma


Cuando se está en un ambiente "bilingüe" rodeado de otro monolingüe, como es el caso de mi trabajo, los inventos lingüísticos no dejan de soprender.

Los tales llamados préstamos, calcos y otras figuras de extranjerismos se van perdiendo para convertirse en verdaderos barbarismos que enloquecen a cualquier erudito y acérrimo defensor del español (yo no estoy a esa altura, pero la verdad que a veces me dan dolor de cabeza).

Sin embargo, a pesar de ser testigo (e inevitablemente usuaria) de dichos términos, he aprendido a acostumbrarme y a verle el lado positivo (más material para poder gozarme esos inventos locos).

En una de las clases de inglés, cuando hablamos sobre el uso real del idioma, casi siempre les cuento a los alumnos un poco de mi experiencia traduciendo algunos términos extraños (a mi parecer) pero que en un campo específico del saber se consideran normales. Tal es el caso de mis compañeros donde frases como las siguientes son el pan de cada día:

- "Me puedes forwardear el email de costos y presupuesto"
Del verbo To Forward - En español: reenviar

- "Lo único que tiene que hacer es setear el ambiente y backupearlo"
De los verbos To Set - En español: Configurar y To back up - En español: Hacer una copia de seguridad

- "Usted no se preocupe, sólo checkautieélo y nosotros nos encargamos de llenarlo"
Del verbo Check out - En español (y en el ambiente que nosotros trabajamos): Descargar

- "El programa debe entonces clarear los datos"
Del verbo To clear - En español: Borrar

- "Preparando el programa para baselinizar los datos" (Con "B" no con "V")
Del sustantivo Base line - En español (y nuestro campo): Establecer en un punto de inicio

- "Debe chuliar en el programa"
De... no sé de donde... pero en términos agradables es "Seleccionar"

- "Es importante escalar este problema"
Del verbo "To scale" (con el significado de subir en una jerarquía) - En español (y que no se usa con el mismo sentido) Poner a una persona de mayor jerarquía en conocimiento de un problema (en este momento no se me ocurre una palabra, pero ya ven porqué los "expertos" utilizan la palabra inglesa... lo resume todo)

En fin, estos son sólo algunos de los términos que a diario escucho de ingenieros, administradores, contadores y todas las personas que se relacionan con nuestro trabajo. Me gusta mucho ver ese fenómeno de completa omisión de las reglas, es decir, del lenguaje como medio efectivo de comunicación siguiendo patrones distintos a los establecidos por la Real Academia.

Cada que en una reunión alguien sale con uno de estos no puedo evitar reirme internamente y pensar en la cara que harían los eruditos del idioma (¡en especial los viejitos de la RAE!).

viernes, 16 de julio de 2010

En tu perfil


Seguía sin poder creerlo. Les hemos abierto las puertas de nuestro hogar y no nos habíamos dado cuenta.

Estaba detenido en la sala de interrogación, yo acababa de salir de ahí y no podía quitármelo de la cabeza. Es el interrogatorio más escalofriante de todos los que he conducido. Tan sólo recordarlo me da una sensación de terror inimaginable.

- ¿Sabe usted porqué está aquí?
- Posiblemente.
- Señor, ¿sabe usted porqué fue detenido?
- ¿Detenido? - Pensé que íbamos a conversar.
- Y lo haremos. ¿Dígame porqué mato a Muriel López?
- Yo no la maté, ella no está muerta
- Señor, su cadáver fue identificado por sus padres, ¿me dice usted que no está muerta?
- Ella no está muerta.
- (suspiros) Por favor, cuéntenos la historia completa. ¿Porqué la mató?
- ¿Por qué? No la maté, yo la salvé.
- ¿Salvarla de qué? Ella no lo conocía, debe haber otro motivo.
- Pues, ese es mi motivo. Yo le dediqué mi vida.
- Señor, por favor, cuéntenos... ¿cómo la salvó?
- Está bien. Pero déjeme hablar y no me interrumpa. Quizás sea la última vez que pueda hablar.
- Está bien.
-Ella me gustó desde la primera vez que la vi, era bastante descomplicada. Su vida era un libro abierto para todos los que la quisieran leer.
- ¿Dónde la conoció?
- Cerca a su colegio, yo trabajaba en los edificios frente a su colegio, y a ella le gustaba quedarse hasta tarde con sus amigos en la tienda que había cerca de allí. Su cabello coloreado y su falda corta llamaron mi atención. No le tenía miedo a nada. Era un espíritu libre.

Escuchaba a sus amigas llamarla Muriel y veía cuando se tomaban fotos, hacían videos y se mostraban abiertamente al mundo. Poco a poco me di cuenta que ella hacía todo esto para mí, su risa, sus gestos... todo era una invitación para que la viera.

El tiempo pasaba y ella seguía llamando mi atención, pero era una diosa, y no me atrevía a acercarme. Todas las mañanas me levantaba con el firme propósito de acercármele. Pero seguía sin atreverme. Los celos me carcomían cuando veía como sus amigos la rodeaban y como ella los aceptaba.

Un día me levanté determinado a hablarle pero ella no fue ese día a la tienda. Pasaron varios días, y semanas, y me empecé a preocupar. Reuní el valor suficiente y les pregunté a sus amigos. Recibí una noticia escalofriante: ella ya no estudiaba más en ese colegio. Sentí que mi mundo se vino abajo, ella se convirtió en mi salvavidas, y de repente, por caprichos de su padre, me la arrebataron.

Me puse manos a la obra y la busqué en facebook, no sabía su apellido, así que puse Muriel + Colegio San Mariano, aparecieron cientos de fotos, personas de muchos lugares y muchos colegios San Mariano. Sin embargo, busqué pacientemente durante muchas horas una foto o una indicación... hasta que la vi. Allí estaba el cabello coloreado en una foto en la tienda. De inmediato le envié una solicitud de amistad. No pasó mucho tiempo cuando me aceptó. Ahí me di cuenta que, aunque ella no lo supiera, estábamos hechos el uno para el otro.

Entré a ver su perfil y fue una revelación. Tenía 16 años, recién cumplidos el 23 de octubre, había fotos de la celebración de su cumpleaños en varias partes, en el salón, en la tienda y en su casa. Había muchos más álbumes, vacaciones en la costa, de paseo con mis amigos, velitas 2008 en casa de la abuela, Yo cuando peque. Toda una vida en imágenes.

Por su facebook supe qué canciones le gustaban, qué libros había leído, cuál era su signo zodiacal, a qué le tenía miedo, sus opiniones políticas y tendencias religiosas. Supe que había terminado con su noviecito y para mi eterna felicidad "buscaba al hombre misterioso que la llevaría a un mundo mágico".

Por las fotos vi que su casa nueva era bonita, dos pisos, un garaje, tres habitaciones y una entrada preciosa rodeada de altos árboles. También vi unos maravillosos acantilados al fondo.

También encontré su blog, ahí fue cuando empecé a conocerla mucho más. Supe que se había mudado a una ciudad cercana porque a su padre, un policía veterano, lo habían trasladado. Su madre era costurera y había logrado encontrar un trabajo a tiempo completo en una fábrica de telas. Supe que no le gustaba la carne roja, aunque no era vegetariana, que quería estudiar odontología cuando se graduara, que lo que más le gustaba de su nuevo hogar era la vista de los acantilados detrás de su casa.

Conocí a su familia, tenía la belleza de su madre. No se parecía a su padre. Luego por su blog me enteré que su padre biológico había muerto antes que ella naciera, que ese era su padrastro a quien quería mucho.

Por sus comentarios en el muro supe que estaba triste, que extrañaba su antiguo hogar. Cuando hablaba con sus ex compañeras, comentando las fotos, les contaba lo diferente que era su nuevo hogar. Que estaba sola, que sus padres casi no se mantenían en la casa y que aún no había podido hacer amigos.

Cada una de las frases que ponía estaba cargada de melancolía, y me dolía, aunque un tiempo después, poco a poco, fueron cambiando. De repente sus nuevos estados eran: "ya me estoy adaptando", "el futuro no es tan negro como pensaba", "en el mall con los del cole" empezaron a ser constantes.

Cuando me di cuenta de ello de inmediato supe que tenía que salvarla y traerla a mi lado. Quizás ella no era consciente, pero estaba olvidando la vida que teníamos juntos aquí. Ella era fuerte, y se estaba adaptando a su nuevo ambiente, pero en sus palabras entreví un mensaje codificado para mí: su grito de ayuda. Era yo quien debía oírlo, era yo quien debía rescatarla.

Empecé a averiguar por su facebook su paradero. Ya sabía que se encontraba en ciudad Coral, a unas 8 horas de distancia. Sabía que estaba estudiando en un colegio llamado San Martinico, pues este era el escudo de su nuevo uniforme, además de que etiquetaba sus fotos con la descripción detallada de su estadía.

Emprendí rumbo a ciudad Coral, durante dos días estudié cómo encontrarla. Analicé todas las fotos y construí un pequeño mosaico de dónde estudiaba, el mall que le gustaba visitar, lo que aún no tenía claro era dónde quedaba exactamente su nueva casa. Sabía que estaba al norte de la ciudad, por los acantilados, pero no sabía exactamente qué dirección tenía. Además, también sabía que una vez llegaba del colegio, se quedaba sola toda la tarde hasta cuando llegaba su madre. Busqué los horarios de las fábricas textiles y supe que terminaban labores a las seis. La más cercana quedaba a una media hora de distancia, entonces sabía que mínimo hasta las seis y media, ella estaba completamente sola.

Aún dudaba si era mi deber rescatarla, no quería parecer prematuro, pero algo me decía que no desistiera. Ese mismo día, mis sospechas se confirmaron ciertas: ella colgó un video de sus clases de manejo, y de cómo daba una vuelta por su barrio. Ahí pude darme cuenta de una dirección cerca a su casa. Ahí también me di cuenta que ella me estaba llevando a su hogar, que yo era su caballero misterioso. Me pedía que la rescatara.

Me dirigí hacia allí. Con las fotos que tenía y una breve búsqueda en Google Maps empecé a reconocer los caminos. Vi los acantilados que tanto amaba, reconocí el mural pintado por donde ella había pasado y supe que estaba por buen camino. Llegué a una calle llena de casas grandes y antejardines verdes. No sabía bien cuál era la casa de ella, así que me quedé toda la tarde dando vueltas, sin mostrarme mucho en los alrededores para no despertar sospechas.

Casi anocheciendo vi a un hombre con uniforme militar. En un principio me asusté porque pensé que alguien había llamado a la policía. Luego recordé que el padrastro de Muriel era policía. Vigilé atentamente a qué casa entraba. Por fin pude ver ese rostro que tanto había buscado cuando ella salió a saludar a su padrastro. Espié por una de las ventanas bajas la cena familiar, cuando ella subió a su habitación y cuando encendió la luz de su cuarto. Frente a su ventana había un árbol al que me trepé para poder observarla atentamente. Vi como se sentaba tranquilamente frente a su computadora, cómo hablaba por teléfono y luego como se arreglaba para salir.

Durante varios días la observé atentamente. Buscando de nuevo aquellos gestos que sólo eran para mí. Noche tras noche leía en su blog que había conocido a alguien maravilloso, que llenaba su mente y corazón. También leí una bella frase que colmó mi corazón "siento que unos ojos me vigilan en la noche" y supe que por fin estaríamos juntos para siempre. Ella sabía que yo estaba aquí.

Un día, paseando por su casa descubrí que un muchacho estaba en su puerta. Ella salió y compartieron un largo beso. Mi corazón se desgarró y sentí un balde de agua fría. Calambres fríos se apoderaron de mi estómago y mi cabeza se nubló. ¿Qué hacía? yo era por quien ella suspiraba, yo dejé mi vida para rescatarla, y ahora este extraño llegaba y se creía con el derecho de besarla. Sin embargo ¡pronto entendí! era el último grito desesperado, me pedía que la rescatara de esa vida miserable. Sabía que debía actuar pronto o la perdería.

Esa noche esperé a que llegaran, y cuando bajó del auto del muchacho y se dirigía hacia su casa, me presenté. Muchas veces imaginé ese momento. Ella correría a mis brazos y nos marcharíamos juntos, felices. Pero algo salió mal, ella no corrió a mis brazos, me miró y no me reconoció y vi el miedo en sus ojos. Yo quise decirle que no temiera, que todo iba a estar bien.

La abracé fuertemente y sentí como ella me devolvió el abrazo. Era fuerte, y su expresión de cariño rasgaba todo mi ser. Poco a poco se fue calmando. Luego la sostuve en mis brazos y nos fuimos juntos. Hasta que ustedes nos detuvieron para hablar.

- Señor, lo detuvo la policía de patrullas. Usted llevaba tres días viajando con el cadáver de Muriel a su lado.
- Ella no está muerta. Está aquí conmigo.

Salí de la sala de interrogatorios bastante conmocionado. Una chica inocente le abre sus puertas a un maníaco sin darse cuenta. Este la persigue y la asesina y alega que la salvó de una vida miserable. Lo más increíble fue como ella le dio todas las pistas para llegar, a través de su inocente vida en internet... debo decirle a mis hijos que bloqueen sus cuentas de facebook y...

- Señor, rápido, venga. El detenido de la sala de interrogatorios se ha colgado de su cinturón.

Más de la baby season

Ya conté que estamos en baby season.

En la oficina hoy le hicimos un baby shower a un compañero cuya esposa está en embarazo. Fue una escena bastante emotiva (y chistosa).

En mi oficina trabajo, en una gran mayoría, con hombres y me da risa ver cómo es el mundo masculino: sencillo y sin complicaciones (en apariencia... porque hay días...¡que son peores que nosotras en nuestros días!). En fin, nuestra jefe nos dijo que nos uniéramos y le diéramos regalitos para el bebe. Hoy todos los llevaron, los empacamos y se los entregamos en un cochecito decorado y decorado el salón también.

Hicimos concursos de cambiar al bebe, ponerle el pañal, tomar un tetero (cuyo contenido era una deliciosa y nutritiva cerveza), hubo dips, coca cola y otras cositas más. Fue una buena forma de terminar el día.

Decía que me parece chistosa la simplicidad de los hombres porque cuando apareció el coche, el futuro papá agradeció y los otros apludieron y se disponían a partir. Nosotras nos quedamos con cara de ? y empezamos a decir: "Espere, pero abra los regalitos". Ellos nos miraron como "¿Y a estas qué bicho les picó?", pero se quedaron y vieron la apertura de los regalos (aunque como yo fui una de las que los envolvió, me dolió ver el trabajo de una hora roto en menos de cinco minutos!).

Es agradable ver como varias personas, extraños entre sí, se unen para celebrar un acontencimiento tan bello como es un nacimiento (así no conozcamos a la mamá) y me hace pensar que, después de todo, mientras haya seres humanos dispuestos a compartir y celebrar las cosas bellas de la vida, siempre habrá esperanza de que más cosas buenas pueden llegar.

miércoles, 14 de julio de 2010

Deutschland und der Fußballmannschaft


Descubrí un nuevo entretenimiento. Una actividad que antes criticaba como loca (porque no lo entendía... ohh.. seres humanos...) pero que ahora... bueno, no es que me mate, pero si me parece entretenido: el fútbol!!!

No se emocionen ni salten demasiado, tampoco es que me encanten toodos los equipos y toodos los juegos, ni tampoco me voy a poner a ver la copa libertadores y el suramericano (¿se dice así?).

Con esta fiebre del mundial que vengo viviendo hace más o menos ocho años, pues, me dejé contagiar el mundial pasado (Alemania 2006), y debo reconocer que pasé muy rico.

Esa atracción nació cuando estaba en la universidad, por esa época estaba estudiando alemán y pues, teníamos camisas iguales a las de la selección, en los televisores de los pasillos pasaban los partidos y pues, el mundial fue en Alemania... ya adivinarán cual terminó siendo mi equipo favorito.

Este mundial seguí con mi pasión y mi apoyo a los alemanes (aparte que descubrí varios que son un recreo para los ojos, y eso que a mi no me matan los blancos y rubios) y me gocé todos los partidos (aunque no es que me los vea completos, casi siempre me va mejor viendo el segundo tiempo) y debo decir que me encanta la forma de jugar de Alemania!

Como en mi casa hay dos directores técnicos ad hoc (mi papá y mi hermana)he aprendido varias cositas de fútbol, pero lo que más me ha gustado es descubrir el juego "en equipo", es decir, dejar de lado las construcciones sobre un sólo jugador estrella (tan típicas de brasil y argentina), y dejar el tal "jogo bonito" como centro del juego y concentrarse en el juego en sí mismo, en la eficiencia en la cancha, la estrategia y el juego en equipo ("jogo en equipo"....jajajaja!)

Este aspecto es el que más analizo cuando veo un partido, eso y la fuerza con la que salen los equipos a las canchas. Por eso me sorprendió que Alemania se hubiera dejado ganar de España. Sin reconocer que España es un equipo de primera, sé que si los Alemanes hubieran actuado con su empuje tan característicos hoy la copa probablemente estaría en otras manos :) (aunque como no sé mucho de cuestiones técnicas tampoco ahondaré en el tema)

Lo que más me está gustando de estos últimos mundiales (y léase así porque son los únicos que he vivido) es toda la industria que se mueve alrededor de ellos, el mundo literalmente se paraliza ante un mundial, y eso no es necesariamente algo malo (hasta cuando tengo que hacer una vuelta y no hay servicio porque todos están viendo el partido!!). Sin embargo, he aprendido a verlo con otros ojos, un mundial es un evento que abarca a la totalidad del globo en un espectáculo sano y que propugna por la sana competencia (y de paso el consumismo y en cierta forma la rivalidad... pero todo no puede ser perfecto).

Llama la atención que el continente más pobre (aunque en realidad son los más ricos, sólo que la riqueza está mal distribuida) sea el anfitrión de un evento de importancia mundial. Sin embargo eso demuestra la huella que han dejado en nosotros (y en los que seguirán cayendo) en esta fiebre de fútbol y de mundiales.

Me gusta que el mundo se una por causas "buenas", y el deporte es una de ellas (guardando las proporciones y pues, no ahondando en el verdadero trasfondo). En un mundo tan marcado por la violencia, este fue un mes de respiro y relajo que nos hizo vivir muchas emociones.

El fútbol requiere de cabeza, estrategia, pero por encima de todo, requiere de un verdadero equipo. Y aunque no me gustó que ganara España (insisto que fue un chepazo) me encantó este último mundial... empezaré a averiguar por las entradas para los partidos del próximo.

Y seguiré apoyando a mis alemanes.

Deutschland, du bist unschlagbar!

sábado, 10 de julio de 2010

Lo que es la Ingr...atitud

Apenas hoy me vine a enterar que doña Ingrid Betancourt está pidiendo casi 6 millones de dólares (si no es que mis conversiones de moneda me engañan) alegando perjuicios por sus años de secuestro, la muerte de su papá, el dolor de su mamá, la agonía de sus hijos, los sueldos que no le pagaron, el estrés de perro y hasta el fin del mundo en el 2012!!

Yo sé que los colombianos tendemos a ser descarados a ratos, y hasta aprovechados... eso va en nuestra sangre y aquí casi que nos lo fomentan como un valor, con la frase "Sea vivo papá, sea vivo"... pero esta viveza nos va a costar a todos platica de nuestros bolsillos.

Vamos por partes, si ella quiere cobrar los sueldos que no le pagaron, perfecto. Tiene todo el derecho de reclamar su paga (eso creo) por "perjuicios laborales", aunque tengo entendido que ella firmó un documento explícito donde decía que ella se hacía responsable de su propia seguridad cuando se le ocurrió la genial idea de meterse allá al Caguán, hace ocho años.

De todas formas, eso no pasa de ser una rencilla Patrón-Trabajador y que lo arreglen ellos entre ellos. ¡Pero perjuicios por estrés, muerte hasta del loro y no sé que otros inventos, eso ya es el colmo!

Vuelve y juega: ella como política sabía que se exponía a eso, tal y como nosotros los simples mortales nos exponemos en que a la salida del trabajo nos atropelle un taxi o nos atraque un loco (y no por esa "falta de seguridad" vamos a demandar al gobierno... se reirían donde lo hiciéramos). Sin embargo, la señorita de cabezadura, porque no hay otra palabra (ahí la valentía brilló por su ausencia, y ese exceso de "nobleza y querer solventar el conflicto" fue la papanatada más grande en la que ella misma resultó perjudicada) decidió hacer caso omiso a lo que le decían las fuerzas policiales (que brutos y todo ellos saben lo que pasa allá en la selva y cómo se mueve la cosa en esos lados, además, tienen experiencia lidiando con la guerrilla) y se metió con la otra pelada. Allá las agarraron (pues, si se pusieron en bandeja de plata!) y las mantuvieron su buen cautivas su buen rato.

Luego viene el ejército, y en una operación de inteligencia (cuyo secreto público fue que la inteligencia no fue nuestra y fue una partida política muy bien planeada) que a pesar de todo estuvo muy bien ejecutada, porque au contraire de lo que acostumbramos a ver en nuestro propio Hollywood (léase, las noticias de las 7) se utilizó un mínimo de violencia para aprehender a los captores y liberar a los capturados.

En esa operación, en la que ella era la estrella del momento, por quien arriesgaron la vida tantas personas, en la que ella fue liberada, se vió una cara. Pero años después, repuestica y después de un paseíto por Europa, la señora decide que no, que ahora también le tienen que pagar!... no digo que sea ingratitud (aunque así pongo el título para que suene más pegajoso...) porque es deber del gobierno, militares y en general el pueblo colombiano garantizar la seguridad de sus integrantes, y pues, si hay secuestrados, deben hacer todo lo posible por sacarlos (sin importar si es la política de alto rango o el de malas que cayó en las pescas milagrosas), pero si me parece muy bajo de su parte cobrarnos a nosotros la estupidez de ella misma.

Ignorar una orden directa y desobedecer un consejo militar lo pagó ella misma con su secuestro y ojo, no estoy diciendo que fue bueno que la secuestraran, pero si me dicen no meta la mano que la pican las abejas, y yo meto la mano y me pican las abejas, ¿de quién es la culpa?

Por ahora no es una demanda legal, está en periodo de conciliación... y por lo que tengo entendido esas demandas tardan años en salir... esperemos que ahora no le vayan a hacer un speed up al caso por popularidad y terminemos de verdad pagando por la cortedad de mente de alguien.

Sobre la medicina (no sé si aquí o en todos lados)

Tanto se ha hablado de los sistemas de salud colombianos que honestamente uno ya no sabe que creer. Sin embargo, bien como dice mi madre: nadie experimenta en cabeza ajena (sólo el peluquero), ya me pasó a mí. Por casualidades de la vida me tocó pasarme a una eps "privada" donde me cobran un ojo de la cara y esta semana tuve la oportunidad (mejor, la obligación) de hacer uso de sus servicios... para llorar (literalmente).

Honestamente no sé que pasa con la medicina hoy en día. Los doctores se han vuelto unas máquinas de "hacer diagnósticos" y mandar acetaminofén (porque más no hacen). Si de buenas te tocó un doctor que te haga un examen físico, tocan "de lejitos" (¿o tendrán ojos biónicos?).

Hac unos meses empecé a sentir dolor en los senos; con lo paranóica que soy, imaginé pasillos de quimioterapia, pelucas, implantes, batallas legales etc... hasta que me sacudí y pedí cita en la eps. Llegué muy nerviosa a contarle a la doctora qué pasaba. Últimamente se me ha dado porque antes de ir a donde un médico yo me "asesoro", es decir, leo un poquito en Internet, en especial en MedlinePlus, sobre los síntomas que presento. Como para que no me vayan a salir con un cuento raro y/o por lo menos saber que terreno estoy pisando (sí, así me digan hipocondríaca... que de hecho creo que ese término no se aplica a esa situación...espero...)

En fin, pedí cita y fui. La doctora se encontraba como todos los doctores últimamente, sentada frente al computador, mirando más al computador que a los pacientes.

Doctora: ¿Nombre?
Yo: Kate
(sonido de la doctora escribiendo con el teclado)
Doctora: mmm (más escritura) ¿edad?
Yo: 23
Doctora: mmm (escritura...) bueno y ¿porqué vienes?
Yo: Tengo dolor en los senos desde hace unas semanas.
Doctora: ¿qué otros síntomas presenta?
Yo: mmm... bueno no, nada más, pero me duele como si me pasaran corrientes eléctricas. Calambres.
Doctora: mmm (casi tres minutos de escritura...)
Yo: (mirando nerviosa para todos lados por si ingresaba alguien con una inyección....)
Doctora: bueno, ven te reviso. Siéntate en la camilla

Luego procedió a tocarme el pecho por encima de la camisa, y ni siquiera dónde de verdad me dolía (aunque yo tampoco pedí que me quitaran la camisa... me sentí tímida...). Luego de medio tocar (y hacerme doler más) continuó:

Doctora: bueno, bájate de ahí. Lo que tienes es una condritis (o algo así) y por eso te duele el pecho (la vieja como que tenía mirada con rayos x), te voy a mandar un desinflamatorio y descansa.
Yo: ahh bueno, y ¿eso es todo?
Doctora. Sí, muchas mujeres se asustan, pero no es nada lo que tienes.
Yo: ahh ya.
Doctora:baja y reclama la fórmula y la droga. Que estés bien.

Así, limpiamente. Sin dolor y sin nada me diagnosticaron algo que, obviamente, no tenía. Fui, reclamé la droga y pues, me la apliqué. Aparte de que quedé medio dormida, el dolor se fue un rato y luego volvió.

Unas semanas después yo seguía con dolor, y ya oliendo el quirófano y sintiendo la extracción mamaria de verdad, pedí otra cita con otro médico. Esta vez el señor fue mucho más... doctor... me revisó bien, me envió una ecografía y me explicó que muchas mujeres sufren desórdenes hormonales (ohh hormonas!) y eso puede causar desde enojos y malgenios hasta dolores de cabeza, de seno, de estómago etc.

Esta semana me enfermé otra vez, pero esta vez del colon, pero ya teniendo la anterior experiencia me fui para donde otro médico. Es casi como un médico de familia porque me atiende desde que tengo 10 años. Me diagnosticó una colitis aguda, pero como a los dos días yo seguía con el dolor, me tocó ir a urgencias... otra pesadilla.

Me fui como a las 5 de la mañana después de pasar una noche de perros, y cuando llegué estaba como sola la sala de espera, lo que me animó y me hizo pensar en servicios personalizados y rápidos (ilusa). Sin embargo, de entrada esa ilusión empezó a devanecerse cuando presenté mi carné a la entrada.

Recepcionista: Bien, y ¿porqué viene?
Yo: (mirándola con cara asesina) porque me siento enferma (aunque debí haberle contestado que iba porque me encanta levantarme en la madrugada a visitar a los doctores de urgencias!!!)
Recepcionista: pues si, pero que tiene
Yo: ahh, diarrea, vómito, fiebre y dolor de estómago.
Recepcionista: bueno siéntese que ya la van a llamar.

Me llamaron rápido (eso tengo que decirlo) y me dijeron que tenía gastroenteritis y me iban a aplicar buscapina con ranitidina (wow! cuidado se quedan sin recursos). Yo pensé, bueno, una inyección más... qué más da (toda la semana me han puesto inyecciones en lugares que ni sabía se podían aplicar inyecciones) y me llevaron a la enfermería.

Como les dije es una clínica "privada" y hasta donde yo tenía entendido eso debía significar muy muy buen servicio (en especial porque le pertenece a una figura muy "eminente" en nuestro país). Sin embargo, creo que en Colombia eso se entiende al revés. De entrada eso parecía un estado de guerra, camillas con gente en los pasillos (sí, en los pasillos) gente en los muebles acostada, arropada y con cara de sufrimiento.

Claro, cuando llegué a la enfermería ya tenía los nervios de punta y las piernas no me respondían. Me sentaron en un sillón y al frente había dos personas acostadas en varios sillones juntos. Uno de ellos estaba con la presión baja, y llegó un punto en el que le empezó a decir a la esposa: "Belén, me muero.. me muero, perdóname todo lo que te hice, Señor no me desampares..."

Ya se imaginarán que a todos lo presentes nos invadió un escalofrío y la señora empezó a gritar por un doctor. Lo que más me impresionó (aún más) fue que ningún doctor le paró bolas. Uno se acercó y le dijo que se tranquilizara que iban a llamar a quien lo había tratado, la señora le estaba gritando que el señor se estaba poniendo frío. Pero el otro estaba más enfrascado en determinar no se qué muestras que iban para no se que parte en vez de ayudarlo.

Yo estaba en todo el frente, deseando que el señor no se muriera e indignada porque ningún médico le quería brindar ayuda. De hecho, aunque estábamos en la enfermería, no se veía ningún enfermero por ahí porque "los llamaron a un procedimiento urgente"... como dijo una señora.. seguro estan desayunando.

En fin, al rato el señor se empezó a sentir mejor y dejó de gritar (para tranquilidad de todos) cuando al lado mío se sentó una tuberculosa... bueno, no sé si estaba tuberculosa pero tenía una tos horrible, y el pañuelito que tenía ya estaba demasiado... lleno... necesitaba un reemplazo. Llegó el enfermero y para colmo, empezó a preparar el suero y el poco de inyecciones y yo pálida porque no resisto ni siquiera ver las agujas, cuando veo que trajo una silla y se puso frente a la pelada tuberculosa... claro, yo salí disparada de ahí antes de ver el espectáculo de poner una bolsa de suero a otro ser humano. Me senté afuera y esperé hasta que llegó mi turno.

Yo pensé que iba a ser cuestión de: muestre nalga, ponga inyección y adiós... no señores... resulta que la cosa iba con intravenosa incluida... y con enfermero que no sabía coger las venas. Ya a mí me han dicho que mis venas son muy delgadas y difíciles de atrapar, en especial cuando me pongo nerviosa (o séa, siempre) y este chico intentó la primera vez, con mi mano levantada...!!! La lógica dicta que cuando uno sube la mano, la gravedad hace que todo baje, incluidas las venas y la sangre. Menos mal en eso apareció mi papá y le dijo que en esa posición no iba a lograr nada. El enfermero después de menear la aguja en mi vena cual explorador (ignorando los gritos y las lágrimas) me dijo: Bueno, relájese, no se toque la mano yo vuelvo ahorita y trato de buscarle la otra vena.

Yo entre lágrimas le decía a mi papá que nos fuéramos, que ya no me importaba si me dolía el estómago, pero me hizo quedar y llegó el enfermero (nótese que todo esto fue también afuera de la sala de enfermería, a plena vista de todo el mundo... ni un poquito de provacidad para pacientes nerviosos!). Al fin me pudo coger la vena y poner el medicamento. Que tampoco sirvió de mucho porque sigo con dolor de estómago, pero ya ni loca que voy por esos lados. Volví donde mi médico de confianza y él me dice que si es extraño lo que tengo, pero que debo tratar de no estresarme porque eso aumenta la inflamación del colon. Sigo esperando los resultados de otros exámenes.

Todo esto me pasó esta semana y aunque no fue mayor cosa, es una partecita de lo que se vive casi a diario en los servicios médicos colombianos. Esto me pone a pensar: si supuestamente yo estoy pagando bien caro una salud prepagada (no entiendo quien fue el payaso que se inventó ese chiste!) y voy por procedimientos relativamente sencillos, ¿qué pueden esperar las personas de verdad enfermas o que necesitan tratamientos complicados y costosos?

Además, ¿que pasa con los médicos?... el juramento hipocrático se ha vuelto un juramento hipócrita y el gobierno, con tal de decir que hay empleo, no sólo contrata personal médico por sueldos míseros, sino que es personal que no tiene buenos estudios y/o entrenamiento formal en el área de la salud (ahora hasta en la remington hay medicina y cualquiera puede hacer una técnica de enfermería y buscar puesto en un hospital).

Honestamente... no sé a dónde vamos a ir a parar...

viernes, 9 de julio de 2010

Amor en tiempos de...

Justo cuando creí que lo había escuchado todo, me cuentan otra historia que me puso los pelos de punta.

Conozco a un muchacho que es musulmán y vive en una región en la que deben convivir con otra religión llamados los Brahmanes, que son bastante ortodoxos y conservadores (por lo menos las personas de la historia que me contaron).

El chico en cuestión es bastante juicioso. Es de estos chicos abnegados a su trabajo y empeñados cuando tienen un labor por delante, en pocas palabras, es difícil verlo en una situación un poco más personal (como los otros indios) y esta semana me contó porqué.

Resulta que hace unos años él trabajaba en una empresa cuya sede quedaba muy lejos de la ciudad donde vivía. La empresa disponía de unos transportes que transportaban (valga la redundancia) a los empleados hacia y desde la compañía. Allí en unos de esos buses conoció a ... se me olvidó el nombre.. así que llamémosla Lalita. Él cuenta que al principio no se había fijado en ella, luego poco a poco la fue notando y se empezó a interesar en ella, pero no se atrevía a hablarle. Sin embargo, hizo labor de inteligencia y se enteró del nombre, de su puesto de trabajo, hasta de su día de cumpleaños (hombres... quién los entiende... buscan todos tus datos, pero se mueren antes de hablarte)

Ese día de su cumpleaños le envió una carta felicitándola y (ohh sorpesa) contándole lo que sentía por ella. Ella le pidió que fuera a su puesto y le ofreció chocolates. A partir de ahí (aunque suene a novela rosa) inició una gran amistad (que en nuestra sociedad la consideraríamos romance, pero sin contacto físico). Durante casi un año se vieron, se hicieron más amigos y se enamoraron.

El problema fue cuando los padres de Lalita se enteraron de que andaba saliendo con un muchacho, y peor, con un musulmán. Lalita era Brahmánica ortodoxa, y su religión le prohibía tener cualquier tipo de contacto con un hombre fuera de su religión (si mal no entendí) y aunque ella es una chica de mente abierta, sus padres no. Le prohibieron estrictamente volver a ver al musulmán.

Ellos se vieron una última vez, ambos lloraron como niños pequeños, pero se separaron (ya se imaginan lo que alegué yo en esta parte de la historia). El lloró demasiado por ella. Pero prefería respetar la decisión de sus padres por no hacerle daño a ella (cosa que no logré entender, pero bueno.. diferencias culturales...)

Resulta que hay una guerra cazada entre musulmanes y... al parecer el resto del mundo, pero en donde vive este muchacho, la gran cantidad de religiones y vertientes de religiones hace que esa distancia esté mucho más marcada, y aunque el chico asegura que este tipo de situaciones no son comunes, aún en pleno siglo 21 se ven y pues, el sufrió una de las más fuertes.

Yo le pregunté que si la quería tanto, porqué no la buscaba y que si ella lo quería, seguro que ella se enfrentaba a sus padres... aparte de la mirada de "ilusa" que me gané, la respuesta fue mucho más escalofriante: "Si yo llegara a buscarla y sus padres se dieran cuenta, la mataría por haber desobedecido una orden de ellos, y ella lo sabe. La amo tanto que no sería capaz de causarle ese daño."

Ni decir que toda la noche le formulé posibles opciones que iban desde una simple llamada hasta una escapatoria sin que sus padres se dieran cuenta, aunque terminé con una sensación de tristeza y mucho impacto porque aún con lo "adelantada" que está nuestra sociedad, se siguen viendo casos de intolerancia religiosa que nos dejan fríos!

Baby season


Esta es la temporada de los bebes... hace unos meses vino una avalancha de noticias sobre embarazos de personas cercanas, tantos que me empecé a preguntar si no sería un complot para asustarme con todo lo que acarrea un estado de estos. El embarazo es una piñata... lleno de sorpresas.

En fin, una de mis primas ya tuvo el bebe (precioso por cierto) y su vida ha dado un giro impresionante. Ya no sólo son ella y su esposo, ahora hay un tercer integrante que requiere de mucha atención y cuidados, es una vida que depende de ellos y será una prueba a su carácter el reto de criar y educar a una personita, para que mañana más tarde sea un ser humano íntegro, con valores y preparado para afrontar los retos que la vida le depare.

No es un trabajo fácil y sinceramente no se lo envidio (pero como ya he dicho, yo todavía no me siento preparada para tener hijos... a duras penas puedo cuidar de mi misma!!) sin embargo, la llegada de ese bebe ha suscitado todo tipo de comportamientos que considero extraños, puesto que sin importar los contextos, el nacimiento de un ser humano es casi siempre motivo de alegría.

Ha recibido sus correspondientes felicitaciones y deseos de prosperidad, pero (en especial por el contexto social donde ella vive) no le han faltado las críticas, los comentarios malintencionados y la cruel envidia rondando por el aire.

Esta envidia se recrudece por parte de las mujeres amargadas que nunca pudieron tener hijos (o que por malos juicios se hicieron daño a si mismas quitándose la posibilidad de tenerlos) y se ve reflejado en los comentarios de lo que yo llamo ataque a la figura postparto :)

No faltan tampoco los comentarios malintencionados de ciertas figuras que aunque nunca en su vida han tenido hijos, y no conectan cerebro y boca (en especial porque el cerebro está en limited functions) lanzan consejos no pedidos y potencialmente peligrosos para la madre lactante.

También en los nacimientos, en especial en este, no faltan los familiares que salen a querer mostrar algo que nunca fueron. Nunca acompañaron a la nueva madre en el embarazo, pero apenas sale el bebe, se presentan como los triunfantes nuevos familiares preocupados por la criatura (o el que dirán de ellos con la criatura).

Este nacimiento también removió ciertos temas tabú sobre nacimientos, paternidades y mentiras... pero de eso no me consta nada todavía y no puedo hablar mucho que digamos (recuerden... la verdad ante todo!)

Es increíble ver como un evento que debería de estar lleno de alegría y emoción se puede empañar con sentimientos negativos. Espero que mis otros familiares en embarazo, mis amigas que están en embarazo y mis compañeras que están en embarazo no se vean afectadas (o por lo menos no en tan alta medida) por este tipo de malas influencias.

Volví... y empezamos con la sociedad (otra vez!)

Vaya, si que tengo el blog descuidado. Las "obligaciones" me han tenido alejada... jijiji

Mentiras... tengo que ser sincera, me dejo absorber por otras cosas en mi vida y casi siempre dejo de lado lo que me gusta, no sé encontrar ese "equilibrio" del que tanto hablan por ahí. Pero decidí que ya es hora de pensar en mí y como este es el año de las cosas nuevas, planeo buscar ese "equilibro" y empezaré retomar mi hobbie de "escritora" jeje (así sea frustrada!).

Estoy enferma (vaya novedad...pero esta vez si que me dio duro...) y con incapacidad médica y, aunque la cadera me duele de tantas inyecciones y las manos están resentidas por todo el suero que me han puesto (en especial cuando encuentras enfermeros que apenas están aprendiendo a ponerlo), yo insisto en venir a distraerme frente al compu (aquí es cuando debería dejar mi rebeldía contra los portátiles!).

Tengo muchas historias para contar, pero retomo con algo que me ha tenido pensativa durante mucho tiempo y que, de cierta forma, he evidenciado mucho más en este último año. Cuando estaba en la universidad (mmm.. creo que todavía), entre chiste y chiste, mis amigos me decían que yo era Nazi (no crean que se debía a un parecido físico con los representantes teutones ni mucho menos... yo tengo un aire muy latino jeje) sino, más que todo, por lo estricta que soy cuando estoy realizando una actividad (académica, social y/o de otra índole).

Desde muy pequeña me enseñaron que las cosas se hacen bien o no se hacen, y esa filosofía la he aplicado a casi todos los aspectos de mi vida. Me enseñaron que mi palabra es lo más sagrado que puedo ofrecer y debo respetarla, que si quiero obtener buenos resultados, la planeación, ejecución y seguimiento de las reglas son aspectos clave para el buen término de cualquier proyecto.

¿Y qué pasa con esto? pues que en el país donde yo vivo, fue la peor información que me pudieron haber dado para vivir. Aquí todo el mundo (bueno, no todos, pero si la gran mayoría) se pasa las reglas por la faja, en casi todos los ámbitos se exige eficacia pero sin perturbar la cómoda existencia de los que ya están arriba. Cualquier intento de cambiar se verá suprimido con amenazas y fuertes represalias. La mente de las personas está tan acondicionada a no seguir las reglas, que se ve reflejado en el mismo atraso y caos en el que vivimos.

Lo que más me enoja es que la gente (casi siempre la gente mayor) me dice que esas son "cosas de jóvenes" que ya se me pasará. Que ellos también eran así cuando jóvenes y se dieron cuenta que contra el sistema no se puede pelear, que es mejor dejar las cosas tal y como están porque yo sola no puedo cambiar nada. ¿De qué te sirve pelear para cambiarle la mentalidad a quienes no les conviene cambiarla?

La parte "racional-no emocional" de mi cerebro me dice que les haga caso, que porqué debo pelear una guerra que de antemano ya tengo perdida, sin embargo, el resto de mi cerebro me grita que no nos podemos quedar en esa eterna estupidez y en este eterno esquema social. Entonces... aquí las personas que piensan son un problema, si no te gusta la cerveza y el futbol (y no es que no me gusten, la primera ya me cae mal y el segundo... sólo me gustan algunos del mundial... y eso...), eres un problema para la sociedad. Si piensas demasiado y peor, si tratas de hacer algún cambio, te las verás con nosotros, porque las cosas aquí se hacen así y no hay más.

El contacto con profesionales extranjeros que últimamente he tenido refuerza este pensamiento cuando uno descifra cómo nos ven. Somos percibidos como un lugar exótico y salvaje que promete diez mil placeres, pero cuando se trata de hacer negocios serios o medir capacidades intelectuales, nos ven como niños de pecho... en el mejor de los casos.

La tal "malicia indígena" de la que tanto nos jactamos y el desorden constante en nuestras vidas hacen que tengamos una posición nada ventajosa frente a los otros países... y sí, ya sé que no existe un país o sociedad perfectos, pero también sé que (como las noticias lo evidencian) la nuestra está incluso más lejos de ser medianamente competente.

Otra cosa que me enoja de esta sociedad en la que vivo (y recalco en la que vivo porque no sé si suceda en otras) es que para poder hacer un señalamiento (verdadero o falso) tenemos que escondernos tras el "anonimato". Utilizar tu nombre te acarrea problemas de toda índole y rechazo social... y pues... somos seres humanos... es decir, sociables por naturaleza. Tremenda encrucijada.

Como iba diciendo, últimamente he visto que a mí no me debieron educar con valores, ni debieron inculcarme el sentido de responsabilidad (y tampoco crean que soy la santa del momento, pero sí me gusta hacer las cosas bien, pensando en un beneficio colectivo por encima de un logro personal) ... así podría encajar perfectamente en esa sociedad que es mía y al mismo tiempo repelo.

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