sábado, 30 de abril de 2011

Gran madrugón de compras

Después de hoy quiero ver quién dice que en Colombia somos pobres.

El jueves le pedí a mi mamá que me acompañara hoy sábado a comprar unas cosas que necesitaba y ella aceptó. Mi idea era ir a una cita médica a las 10am y luego ir a un centro comercial y comprar algunas cosas que necesitaba. Sin embargo, mi mamá leyó o escuchó que, puesto que se acerca el día de la madre, hoy Falabella iba a tener una jornada llamada el gran madrugón, desde las 6am hasta las 10am, con descuentos en casi toda la línea de hogar, ropa, zapatos y tecnologías. Mis hermanas se animaron y terminamos armando el plan.

El caso es que hoy nos levantamos a las 5am, nos organizamos y nos fuimos. Yo iba con desconfianza porque es la primera vez que me levanto tan temprano a comprar. Ya había escuchado antes de los madrugones, pero no estaba segura si eran buenos.

El caso es que llegamos a eso de las 6:20am y ya la tienda estaba llena, en especial la parte de zapatos. Yo logré encontrar unos tenis, mis hermanas otros pares de zapatos. Mi mamá no logró encontrar zapatos para ella. Luego fuimos a la sección de ropa y allá se despacharon a comprar. Los descuentos estaban relativamente buenos. Se podía encontrar ropa con descuento de hasta el 50%.

Yo me entretuve comprando una maleta que necesito y luego me fui para la parte de tecnologías donde también había descuento (del 10%, pero algo es algo). Luego me encontré con mi mamá y mis hermanas, pagamos y cuando íbamos saliendo escuchamos que el madrugón se extendía otra hora más.

La cantidad de gente que había era bastante impresionante, aunque claro, hoy es 30 de abril, ayer muchas empresas pagaron, así que fue el día más conveniente, pero esta promoción sólo regía para clientes con la tarjeta CMR de Falabella.

Me sorprendí mucho que un evento así tuviera tanta acogida en la ciudad. Yo juraba que aquí la gente no era como en otros países donde pasan la noche en la calle con tal de adquirir un producto (estoy pensando en los Black Friday de USA), y aunque no llegan a ese extremo, se puede decir que como buenos colombianos, nos dicen descuento y ahí estamos.

Fue bastante extraño eso de comprar en la mañana. Nos rindió bastante porque compramos varias cosas (elegidas con calma y a gusto de todas) aún nos sobró tiempo para desayunar y luego ir a mi cita médica. Sin embargo es cosa de una vez, porque el madrugón podrá tener muy buenos descuentos, pero el estado zombie con el que quedo después no tiene precio!

sábado, 16 de abril de 2011

Las vecinas II

Hablé con las nuevas vecinas.

El fin de semana pasado no aguantábamos más el olor a cigarrilo, así que me armé de valor y subí. La señora muy formal me abrió y me invitó a pasar. Le pregunté que cómo le iba con la mudanza y que cómo estaba. Después de unas cuantas frases de cortesía, le expliqué que la casa de abajo era mucho más encerrada y que el humo del cigarrillo a veces nos llegaba y nosotros no gustábamos de él.

La señora dijo que ella no fumaba dentro de la casa, que ella fumaba en el balcón porque la hija adolescente está embarazada de ocho meses y ese humo le hacía daño. Yo le dije que nosotros sentíamos el humo muy concentrado en la parte que divide las dos casas. Me dijo que posiblemente era la hija (embarazada) la que se escondía a fumar en el baño (plop) pero que ella se iba a encargar de vigilar.

Me despedí cordialmente y bajé. Ya no puedo hacer más. Todavía se siente el humo del cigarrillo y de verdad que no es agradable. Yo por lo menos estoy todo el día por fuera, pero mi familia si está mucho tiempo aquí en la casa y sufren las consecuencias. Hasta mi perro anda estornudando bastante.

Por ahora no nos podemos mudar, sin embargo ya empezamos a buscar otra casa con calma y hemos comprado algunos ambientadores y dos ventiladores más. Es muy engorroso, pero toca lidiar con esto mientras tanto.

Y mejor ni me meto en el tema de embarazadas adolescentes fumando ¿Hasta dónde ha llegado la humanidad?

Milena II

La primera parte aquí.

Un año después Milena sigue pagando el precio de tener un marido comprado, una vida comprada; pero esta vez, el precio se va a incrementar. No hay mentira que dure cien años ni cuerpo que la aguante.

El papá de Milena sufría de cáncer de próstata. Esta enfermedad se la habían diagnosticado hacía varios años, mucho antes que Milena se casara. Antes, ella tenía a sus padres en su seguro médico, pero al contraer matrimonio decidió sacarlos del seguro para afiliar a su marido Henry, aún cuando eso le costara a su padre dejar de recibir servicios de salud y las medicinas que podían controlar dicha enfermedad.

Como ya había contado, Milena necesitaba un marido y estaba pagando por tenerlo. Sin embargo, eso no garantizaba que el marido se iba a adaptar a todas las condiciones de la vida de casado.

Un viejo refrán reza: árbol que nace torcido, jamás sus ramas endereza. Henry representaba todo la verdad que ocultan dichas palabras. Había estado casado con una señora muy mayor en Estados Unidos, Milena lo sabía. De igual forma se metió en la relación y se trajo a Henry para Colombia. Sin embargo, Henry no fue tonto, poco tiempo después del matrimonio empezaron los rumores y murmuraciones sobre otra mujer. Milena sin embargo, no sabía o prefería ignorarlo. Ella necesitaba a su marido a su lado.

La sobrina de Milena era una niña inmadura, tonta y manipuladora como su tía. Con Henry encontró un aliado para hacerle pagar a sus padres la mentira que le habían ocultado. De esta forma, la sobrina conoció la historia de la otra mujer que Henry tenía, conocía todas las andanzas de su tío político (se decía que andaba con bandas de homosexuales y ladrones), sin embargo la sobrina necesitaba este tapadero, porque ella misma también hacía de las suyas cuando salía de su casa.

Un día cualquiera, la sobrina empieza a esparcir el rumor que Henry trató de sobrepasarse con ella. Esto causó una fuerte conmoción familiar. Sin embargo, Milena (sea porque supiera que amos tenían rabo de paja o porque simplemente no soportaba la idea que su marido tenga una falla) lo defendió a capa y espada y aseguró su completa inocencia.

Los rumores sobre mujeres, malas compañías y vicios seguían, pero Milena los ignoraba. Mientras tanto, el papá de Milena empeoraba, orinaba sangre, se quejaba de fuertes dolores pero Milena (por complacer a su esposo) le decía que dejara de molestar. Que esos eran achaques de la vejez. Que por favor no molestara más que eso a su esposo le incomodaba.

Porque Henry se creía dueño y señor de la casa. Sabía manipular muy bien a la esposa y a la suegra. Al suegro le gritaba y faltaba el respeto, Milena lo aprobaba y hasta lo animaba a continuar haciéndolo. El esposo de Milena sabía perfectamente que la casa en la que vivían podía llegar algún día a ser de él, y con este objetivo en mente manipulaba y mandaba a su alrededor. Su primer obstáculo era su suegro, luego los hermanos de Milena, finalmente, podría hacerse con la herencia.

Henry actuaba con tal posesión de dichos terrenos, que alguna vez que el papá de Milena (verdadero dueño de esa casa) se comió una comida que encontró en la nevera (su nevera) Henry le gritó, lo insultó y casi le pega. Esa comida era de él y nadie tenía derecho a tocar lo suyo. Milena no dijo nada, simplemente miró a su papá diciendo: "Si ve, usted se lo buscó". El papá de Milena era un señor mayor, respetuoso y muy educado. A pesar que era su casa y él era el dueño de todo, pidió disculpas por su error, pero se fue con el corazón adolorido de ver que su hija defendía a su marido y lo dejaba a é tirado como un perro viejo.

El papá de Milena seguía empeorando, y nadie le quería prestar atención, porque Milena, con la complacencia de su mamá y su marido, seguía diciendo que eran achaques del viejo. Finalmente el señor murió. Como Milena necesitaba apaciguar su conciencia, no le faltó la misa cantada, las novenas expresivas, los ramos de flores, los escritos en facebook "Gracias Dios mío por mi papá, a quien se le dio una buena calidad de vida" palabras llenas de sentimiento que hablaban sobre el cariño que a ellos los unía. Todo eran palabras vacías, formas que tienen los vivos de calmar su propio egoísmo, de calmar los fantasmas de su conciencia. De calmar la conciencia negra de milena que la carcome.

Milena llevaba una vida de apariencias y sólo era cuestión de tiempo que la olla podrida que tanto se empeñaba en esconder saliera a flote. Efectivamente, ocho días después de la muerte de su papá, estalló el primer conflicto.

No se sabe muy bien qué lo inició, posiblemente alguna pelea marital sin sentido que llega en el momento de mayor estrés. De repente se empiezan a escuchar ruidos fuertes en el cuarto de ellos. La familia acude a ver qué pasaba y resulta que entre Milena y Henry han destrozado el cuarto. Trasladan los gritos y los insultos ya ahora frente a todo el mundo. Henry insulta a todos en la familia. El hermano de Milena le pide que respete porque acaba de morir su padre, Henry responde que le importa un rábano que se haya muerto. Se gritan, se golpean, se amenazan. Henry termina yéndose de la casa.

Se empiezan a desvelar todos los secretos, Henry sí tiene otra mujer, ella reconoce que él se lo dijo en su propia cara, Henry no trabajaba, Milena le pagaba todo. Henry le pegó una enfermedad venérea. Henry es el peor ser humano que hay en el planeta tierra. Se va a divorciar de Henry. Injurias, gritos, maldiciones.

Está demostrado que cuando no hay respeto, cuando no hay orgullo, cuando no hay una valoración personal, el abusador retorna y el abusado continúa permitiendo el abuso.

Henry llama, pide perdón. Milena no cede. Henry va al trabajo de Milena, le llora a sus compañeros, promete comportarse. Milena empieza a dudar, sin embargo, prosigue con el divorcio. Henry acepta, dice que se va a poner en manos de psicólogo, pide perdón. Milena empieza a dudar. Henry sabe que poco a poco ya la está convenciendo. Empieza a manipularla con el hecho que si lo deja, él no va a tener seguro médico y su enfermedad es costosa. Milena dice que quiere tomarse el divorcio con calma.

La familia de Milena, al verla dudar, le da un ultimátum: Henry no entra más a esa casa, si ella quiere volver con él, se va de la casa. Milena se vuelve una energúmena, anda todo el día gritando, con vulgaridades, dice que la culpa de que su matrimonio se hubiera acabado es de sus hermanos. Siguen los gritos, las acusaciones, el mal estado. El papá de Milena no tiene un mes de muerto y Milena ni siquiera respeta eso.

Al parecer a Milena le saldrá más barato volver con su marido, porque si el abogado de él gana, ella tendrá que seguirlo manteniendo. Pero ese es el punto, ella prefiere soportar infidelidades, abusos y faltas de respeto con tal de seguir llevando el anillo y el título señora de…

sábado, 9 de abril de 2011

Nuevas vecinas

Tenemos nuevas vecinas y esto no se ve bueno.

Antes que nada diré que los anteriores vecinos han sido, en su mayoría, hombres y definitivamente prefiero convivir con hombres que con mujeres, aunque esta idea la desarrollaré en otro post.

Yo vivo en una casa reformada. Antes era una sola casa pero la dividieron para que fueran dos. Vivo en un primer piso que tiene un "patio" interno que da al techo de la casa de encima (a unas tejas). Este tipo de construcción es muy típico de los paisas (y no es crítica, de hecho admiro mucho la forma de construir de los paisas porque de un huequito sacan un apartamento, nada cómodo pero vivible al fin y al cabo).

Nuestro patio tiene tres muros que dan a las ventanas interiores del piso de arriba, es decir, podemos escuchar, oler y ver cuando prenden las luces (estas se reflejan bastante en mi patio, especialmente en mi cuarto que da hacia el "patio"). Desde que vivimos aquí hemos tenido tres vecinos.

El primero un señor que trabajaba todo el día y llegaba tarde en la noche. Cuandro encendía la luz se reflejaba aquí abajo, pero aparte de eso, el señor ni se sentía. Era casi como si tuviéramos la casa para nosotros solos.

Luego la casa quedó vacía un tiempo y llegó una familia. El señor, la señora y dos muchachos universitarios. La señora trabajaba con máquinas de coser y hacían bastante ruido, pero luego movieron las máquinas a la sala y ya el ruido no era tan molesto. Los muchachos eran como cualquier joven normal, escuchaban música (en especial el menor), hablaban por teléfono y a veces se jugaban entre ellos. Aparte de los ruidos normales de una familia, nunca tuvimos problemas con ellos.

Otra vez la casa quedó sola porque la familia se mudó (los señores se separaron y los hijos se fueron a vivir solos) y ahora llegaron los otros vecinos, vecinas para ser más clara. La primera impresión fue auditiva. Llegaron con el camión de mudanza, y con un griterío horrible.

Está bien, una mudanza no es silenciosa, hasta ahí todo iba bien. Por las voces logramos identificar tres mujeres grandes, un niño y una niña, también una voz extraña que luego nos dimos cuenta es un loro (¡!) No había pasado media hora desde que llegaran cuando descubrimos que son personas con un... florido vocabulario. En algún momento a alguien se le cayó algo que llevaba y dijo tres madrazos (de los fuertes), unas cuantas maldiciones y del mal que se iba a morir medio mundo. Está bien, quién no se enoja cuando se golpea o se le cae algo. Luego sentimos una cachetada y unas maldiciones más, unos madrazos de alto nivel y un nombre... "•$%$% •$%$& "•$%$& Rodrigo, ¿qué te estás creyendo? seguí así gran •%•$%&%& y te pego más" Y Rodrigo se puso a llorar. El niño había estado jugando con la hermanita (creo que es la hermanita) y la empujó o se cayeron, y la mamá/tía/abuela lo mandó a comer de la que sabemos.

En estos dos días que llevan aquí, específicamente en las horas que yo paso en mi casa, (en total, unas tres o cuatro al día) han dicho más vulgaridades que las que digo yo en seis meses. Sin embargo, a fin de cuentas, eso no me molesta tanto. Es vergonzoso y dice mucho del tipo de personas que son, pero si ser vulgar fuera un delito, todos estaríamos presos. Lo que más me tiene enojada de nuestras nuevas vecinas es que tienen el peor de todos los hábitos: fuman.

Esta casa es de construcción paisa, por lo tanto, es cerrada, en el sentido que sólo hay una ventana que da a la calle (sip) y el resto del aire se concentra en el "patio". Yo tengo entendido que si uno fuma lo debe hacer en lugares abiertos, para que el humo del cigarrillo se pueda expandir. Sin embargo, estas viejas (no sé cuál de ellas) fuma dentro de la casa. Y el humo no sólo lo huelen ellos sino que baja y nos llega a nosotros también. Llevamos dos días oliendo cigarrillo (siendo fumadores pasivos) y ya mi papá se empezó a enfermar.

Esta casa no es nuestra, es alquilada. Mi mamá habló con la dueña y pues, siendo que somos los inquilinos más antiguos (y los que más caro pagamos) no creo que deje ir esa minita de oro, pero falta ver qué medidas toma en el asunto.

Por ahora, nos ha tocado aguantar a las vecinas vulgares y fumadoras. Sin embargo, varias cosas me dejan pensativa. Primero: ¿qué tipo de irresponsable fuma dentro de una casa donde hay niños? no sólo por el mal ejemplo que les da, sino porque es sabido que el cigarrillo es tan malo para quien lo fuma como para quien huele el humo (fumador pasivo).

Bien, lleguemos al punto que lo que cada quién quiera hacer en su casa, es su problema. Pero esa es la cosa, no están en su casa (también alquilan) y ven perfectamente que el humo del cigarrillo baja y nos molesta. Cuando alguien se muda a la casa de arriba, nosotros tratamos de mantener las normas de buena vecindad, ruidos bajos después de cierta hora, no gritar mucho ni molestar mucho con el perro, apagar las luces cuando no son necesarias etc. Todo en aras de no tener problemas con los vecinos. Pero estas señoras fueron llegando sin que les importara nada más.

Le dije a mi mamá para ver si hablamos con ellas pero no estamos seguros de saber qué tanto podemos entrometernos, de poder decirles: "ey, es que el humo de su cigarrillo cuando lo fuma en la sala me afecta, váyase para el balcón (y en lo posible lávese la boquita con cloro... por cierto, ahora se están insultando porque una dañó algo... son como medio destructoras, por lo visto)". Además, estamos a punta de dos ventiladores encendidos para esparcir el humo del cigarrillo. Pero esto no puede ser son de todos los días. No me quiero ni imaginar la cuenta de luz a fin de mes.

Generalmente nunca hemos tenido problemas con los vecinos, y ahora mismo no sabemos muy bien qué hacer. Mis papás están pensando buscar otra casa, pero eso a mí no me parece: nosotros vivimos aquí hace más tiempo y el que llega es el que se adapta o se va. Mentiras, sin llevarlo a ese extremo, la lógica y las normas de buena convivencia dicen que no debo hacer algo que afecte a mi vecino ¿no?.

Yo quiero hablar con ellas, pero algo me dice que esas cabecitas que sólo producen vulgaridades no van a comprender lo que es la convivencia (además que también tienen un genio alzadito).

Sé que esto no se debe convertir en una guerra de poderes, porque eso termina haciendo mucho daño, y qué pereza uno vivir agarrado con sus vecinos. Por esa razón trato de no darle mucha importancia a la cosa. Este es el primer fin de semana que pasaremos "juntos". Vamos a ver hasta donde me da la paciencia.

viernes, 1 de abril de 2011

English is a crazy language

En uno de mis ratos de pausas activas (del cerebro, obviamente) encontré este poema a la locura que es el inglés. Me reí bastante y lo encontré tan divertido (y tan cierto) que me permito tomarlo prestado.

English is a Crazy Language
by Richard Lederer


Let's face it: English is a crazy language.
There is no egg in eggplant, nor ham in hamburger;
neither apple nor pine in pineapple.
And while no one knows what is in a hotdog,
you can be pretty sure it isn't canine.

English muffins were not invented in England
nor French fries in France.
Sweetmeats are candies, while sweetbreads,
which aren't sweet, are meat.

We take English for granted.
But if we explore its paradoxes,
we find that quicksand can work slowly,
boxing rings are square,
and a guinea pig is neither from Guinea nor is it a pig.
And why is it that writers write,
but fingers don't fing, grocers don't groce,
and hammers don't ham?

If the plural of tooth is teeth,
why isn't the plural of booth, beeth?
One goose, 2 geese. So, one moose, 2 meese?
Is cheese the plural of choose?
One mouse, 2 mice.
One louse, 2 lice.
One house, 2 hice ?

If teachers taught, why didn't preachers praught?
If a vegetarian eats vegetables,
what does a humanitarian eat?

Why do people recite at a play, and play at a recital?
Ship by truck or car and send cargo by ship?
Have noses that run and feet that smell?
Park on driveways and drive on parkways?

How can a slim chance and a fat chance be the same,
while a wise man and a wise guy are opposites?
How can the weather be hot as Hell one day
and cold as Hell another?

When a house burns up, it burns down.
You fill in a form by filling it out
and an alarm clock goes off by going on.

You get in and out of a car,
yet you get on and off a bus.

When the stars are out, they are visible,
but when the lights are out, they are invisible.
And why, when I wind up my watch, I start it,
but when I wind up this essay, I end it?

English is a silly language ...
it doesn't know if it is coming or going !!

Lo tomé de aquí. (Nota: humor para traductores y lingüístas)

Cuando uno duda de uno mismo... ¡por culpa de otro!

¿Nunca les ha pasado que a veces, dudan de ustedes mismos, de sus capacidades, de su profesionalismo cuando cometen un error en un momento crítico? Da mucha rabia, ¿cierto?

¿Cómo se sentirían si no cometieran dicho error sino que por culpa de la metida de pata de otra persona, ustedes quedaron mal y pensando que fue su culpa?... los niveles se incrementan.

Bueno, esa es mi historia de hoy. Ya no tengo rabia, pero esta mañana estaba que explotaba.

Generalmente antes de una reunión, alguna de las partes me contextualiza sobre lo que vamos a tratar. A veces no lo hacen, pero en esas ocasiones tengo a las personas frente con frente y/o son reuniones "casuales". Cuando son cosas delicadas e importantes, pido que me informen antes para poder empaparme un poco en el tema y mirar un poco la terminología que utilizaré. Nada raro hasta ahora.

Hace un mes estoy asistiendo a las reuniones de un proyecto que el cliente está manejando con varios proveedores. Por la misma naturaleza del proyecto y sus participantes, aquí se manejan asuntos de confidencialidad, secreto profesional y otras paranoias empresariales que por lo visto nunca entenderé. El caso es que son reuniones delicadas y ya hemos tenido incidentes de seguridad debido a eso.

El caso es que hace un mes que cada proveedor viene presentando su producto y su metodología de trabajo, estas sesiones están organizadas y definidas hace tiempo. Hay un documento maestro que el cliente ha proporcionado para retroalimentación y cada proveedor va haciendo comentarios acorde va surgiendo la necesidad de comentar.

Hace una semana le tocaba a los del equipo de mi empresa hacer dicha presentación, pero argumentaron que habían preparado otra cosa (la invitación de la reunión tenía definido otro asunto) y la reunión se postergó.

Haciendo cuentas fueron ocho días para preparar la presentación del producto y corregir las dudas finales.

El equipo de mi empresa está en la India, y desde allá hicieron la presentación. Yo estaba en Medellín, en mi oficina, y el cliente en su oficina, así que nos comunicabamos vía teleconferencia.

Empezamos la reunión y me pidieron ir "traduciendo" al final de cada diapositiva (un pequeño resumen en español porque "esos indios hablan muy raro" atte: persona que ha viajado mucho más que yo y sabe más inglés que yo ¬¬). En fin, estaba en mi cuento cuando hicieron una pregunta sobre algo específico del producto.

Ahora bien, el nivel de detalle era extremadamente técnico, "granular" como ellos le dicen. En el equipo hay personas que hablan inglés, y otras que hablan español. Yo esperé a que alguno de los del equipo que habla español y que sabe la respuesta contestara. Luego me dijeron por el comunicador interno que tradujera la pregunta (ahh facilistas). Traduje la pregunta y recibí una respuesta, traduje la respuesta y todo iba bien cuando interrumpieron la línea: "Kate, espera, hay un error en la traducción, nuestro dispositivo si soporta bla bla bla"...

En el comunicador les dije que cuidado, que eso no lo había dicho el expositor (el expositor estaba en otra ciudad de India, diferente a la del equipo). Pero me dijeron que al lado de ellos estaba quien lo había construido y que sí lo hacía. Boca cerrada. 1-0.

Continuamos con la reunión y luego preguntaron algo de una demostración que querían. Me preguntaron a MI si era posible programar una exposición. Movida lógica: traduzco al expositor para conocer su opinión. Interrupción en la línea: "no, espera, tenemos que pedir los permisos específicos por el tema de confidencialidad". Boca cerrada. 2-0.

Al finalizar la reunión, me preguntan a mí por otros temas. Otra vez, paso lógico, traducir al expositor. El expositor no sabe. Línea muda. Llega uno de mis supervisores (sí, tengo varios... es todo un rollo) y le digo que por favor me ayude, que me dejaron con la responsabilidad de definir cosas de la reunión que no me competen. Se hace cargo de la reunión, organiza las fechas y cierra el asunto. 3-0

Luego de terminar la reunión le dije que ya que yo soy la traductora, por ende la que va a hablar en nombre de la empresa, por favor me tuvieran en cuenta para compartirme el material que LA empresa va a presentar. También le dije que el intérprete es un medio de comunicación, no EL comunicador oficial, si ellos hablan español y saben la respuesta (y las palabras favoritas son "optmizar" y "rendimiento") entonces por el bien del desarrollo de la reunión, no esperaran a que yo tradujera y volviera, sino que se apropiaran. Después de todo es su producto el que tienen que vender. También le dije que yo soy la traductora, no la segunda ingeniera, por favor no me dejen a mí la responsabilidad de liderar una reunión de la que no tengo ni idea qué están hablando (en el sentido que el producto tiene unas características muy específicas que sólo ellos mismos conocen).

Mi supervisor estuvo de acuerdo en que me habían delegado una responsabilidad que a mi no me pertenecía. Que él quería que otro ingeniero liderara dicha reunión, pero que como siempre me ven que soy la que hablo, se relajan y de cierta forma me dejan a mi capitaneando lo que ellos deberían manejar. 3-3

Cuando salí de la reunión me sentí incompetente y dudé de mis capacidades porque en mi mente sólo estaba la frase: "hubo un error de traducción" (no, no me las tiro de que nunca cometo errores, pero yo sabía que en esa frase no pudo haber error, yo copié lo que el expositor me dijo y eso fue lo que traduje)y no lograba quedarme quieta con eso.

Inmediatamente hablé con mi compañero que está en India pidiéndole que la próxima vez me enviara el material y que no me dejara la responsabilidad a mí de lo que a él, como experto del tema, le compete. Me responde con la siguiente joya: "Que pena contigo, es que yo apenas estoy aprendiendo sobre ese aparato"... yo le dije que igual, aunque apenas estuviera aprendiendo, tenía muchísimo más conocimiento que yo y que perfectamente podía hacerse cargo de las preguntas que hiciera el cliente, cuando me sale con la segunda joya: "más o menos, es que cuando te corregí, metí la pata porque no había entendido lo que me estaban explicando aquí (la persona de India allá) y por eso mejor me quedé callado el resto de la reunión"

Sobra decir que estaba que explotaba esta mañana. Porque hablan demasiado del orden, de la prevención, de tener las cosas a tiempo, de la "optimización y el rendimiento", pero en algo tan sencillo como coordinar una simple presentación (avisada hace un mes, por demás), fallan por punta y punta. Encima me hacen quedar mal y todo porque otra persona no entendió lo que le correspondía.

Esto vuelve y me trae a la cabeza la eterna discusión sobre si los traductores deberían ser especializados en un tema (un ingeniero traductor, por ejemplo). Sin embargo, yo me siento capacitada. El problema es que en situaciones de conocimiento tan específico (donde dicho sea de paso, me estaban haciendo responsable de un producto que no era mío) ya necesito ayuda de alguien con un mayor conocimiento. O por lo menos la documentación previamente para saber de qué estamos hablando.

Como dije, la rabia la tuve esta mañana, ahora estoy tranquila. Sé que hice bien lo que tenía que hacer (efectivamente, había traducido bien) y logré sortear relativamente bien una reunión particularmente difícil. Sin embargo, este tipo de situaciones parece que serán pan de cada día durante un buen tiempo, y me pregunto hasta cuándo durará mi paciencia.

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