sábado, 16 de abril de 2011

Milena II

La primera parte aquí.

Un año después Milena sigue pagando el precio de tener un marido comprado, una vida comprada; pero esta vez, el precio se va a incrementar. No hay mentira que dure cien años ni cuerpo que la aguante.

El papá de Milena sufría de cáncer de próstata. Esta enfermedad se la habían diagnosticado hacía varios años, mucho antes que Milena se casara. Antes, ella tenía a sus padres en su seguro médico, pero al contraer matrimonio decidió sacarlos del seguro para afiliar a su marido Henry, aún cuando eso le costara a su padre dejar de recibir servicios de salud y las medicinas que podían controlar dicha enfermedad.

Como ya había contado, Milena necesitaba un marido y estaba pagando por tenerlo. Sin embargo, eso no garantizaba que el marido se iba a adaptar a todas las condiciones de la vida de casado.

Un viejo refrán reza: árbol que nace torcido, jamás sus ramas endereza. Henry representaba todo la verdad que ocultan dichas palabras. Había estado casado con una señora muy mayor en Estados Unidos, Milena lo sabía. De igual forma se metió en la relación y se trajo a Henry para Colombia. Sin embargo, Henry no fue tonto, poco tiempo después del matrimonio empezaron los rumores y murmuraciones sobre otra mujer. Milena sin embargo, no sabía o prefería ignorarlo. Ella necesitaba a su marido a su lado.

La sobrina de Milena era una niña inmadura, tonta y manipuladora como su tía. Con Henry encontró un aliado para hacerle pagar a sus padres la mentira que le habían ocultado. De esta forma, la sobrina conoció la historia de la otra mujer que Henry tenía, conocía todas las andanzas de su tío político (se decía que andaba con bandas de homosexuales y ladrones), sin embargo la sobrina necesitaba este tapadero, porque ella misma también hacía de las suyas cuando salía de su casa.

Un día cualquiera, la sobrina empieza a esparcir el rumor que Henry trató de sobrepasarse con ella. Esto causó una fuerte conmoción familiar. Sin embargo, Milena (sea porque supiera que amos tenían rabo de paja o porque simplemente no soportaba la idea que su marido tenga una falla) lo defendió a capa y espada y aseguró su completa inocencia.

Los rumores sobre mujeres, malas compañías y vicios seguían, pero Milena los ignoraba. Mientras tanto, el papá de Milena empeoraba, orinaba sangre, se quejaba de fuertes dolores pero Milena (por complacer a su esposo) le decía que dejara de molestar. Que esos eran achaques de la vejez. Que por favor no molestara más que eso a su esposo le incomodaba.

Porque Henry se creía dueño y señor de la casa. Sabía manipular muy bien a la esposa y a la suegra. Al suegro le gritaba y faltaba el respeto, Milena lo aprobaba y hasta lo animaba a continuar haciéndolo. El esposo de Milena sabía perfectamente que la casa en la que vivían podía llegar algún día a ser de él, y con este objetivo en mente manipulaba y mandaba a su alrededor. Su primer obstáculo era su suegro, luego los hermanos de Milena, finalmente, podría hacerse con la herencia.

Henry actuaba con tal posesión de dichos terrenos, que alguna vez que el papá de Milena (verdadero dueño de esa casa) se comió una comida que encontró en la nevera (su nevera) Henry le gritó, lo insultó y casi le pega. Esa comida era de él y nadie tenía derecho a tocar lo suyo. Milena no dijo nada, simplemente miró a su papá diciendo: "Si ve, usted se lo buscó". El papá de Milena era un señor mayor, respetuoso y muy educado. A pesar que era su casa y él era el dueño de todo, pidió disculpas por su error, pero se fue con el corazón adolorido de ver que su hija defendía a su marido y lo dejaba a é tirado como un perro viejo.

El papá de Milena seguía empeorando, y nadie le quería prestar atención, porque Milena, con la complacencia de su mamá y su marido, seguía diciendo que eran achaques del viejo. Finalmente el señor murió. Como Milena necesitaba apaciguar su conciencia, no le faltó la misa cantada, las novenas expresivas, los ramos de flores, los escritos en facebook "Gracias Dios mío por mi papá, a quien se le dio una buena calidad de vida" palabras llenas de sentimiento que hablaban sobre el cariño que a ellos los unía. Todo eran palabras vacías, formas que tienen los vivos de calmar su propio egoísmo, de calmar los fantasmas de su conciencia. De calmar la conciencia negra de milena que la carcome.

Milena llevaba una vida de apariencias y sólo era cuestión de tiempo que la olla podrida que tanto se empeñaba en esconder saliera a flote. Efectivamente, ocho días después de la muerte de su papá, estalló el primer conflicto.

No se sabe muy bien qué lo inició, posiblemente alguna pelea marital sin sentido que llega en el momento de mayor estrés. De repente se empiezan a escuchar ruidos fuertes en el cuarto de ellos. La familia acude a ver qué pasaba y resulta que entre Milena y Henry han destrozado el cuarto. Trasladan los gritos y los insultos ya ahora frente a todo el mundo. Henry insulta a todos en la familia. El hermano de Milena le pide que respete porque acaba de morir su padre, Henry responde que le importa un rábano que se haya muerto. Se gritan, se golpean, se amenazan. Henry termina yéndose de la casa.

Se empiezan a desvelar todos los secretos, Henry sí tiene otra mujer, ella reconoce que él se lo dijo en su propia cara, Henry no trabajaba, Milena le pagaba todo. Henry le pegó una enfermedad venérea. Henry es el peor ser humano que hay en el planeta tierra. Se va a divorciar de Henry. Injurias, gritos, maldiciones.

Está demostrado que cuando no hay respeto, cuando no hay orgullo, cuando no hay una valoración personal, el abusador retorna y el abusado continúa permitiendo el abuso.

Henry llama, pide perdón. Milena no cede. Henry va al trabajo de Milena, le llora a sus compañeros, promete comportarse. Milena empieza a dudar, sin embargo, prosigue con el divorcio. Henry acepta, dice que se va a poner en manos de psicólogo, pide perdón. Milena empieza a dudar. Henry sabe que poco a poco ya la está convenciendo. Empieza a manipularla con el hecho que si lo deja, él no va a tener seguro médico y su enfermedad es costosa. Milena dice que quiere tomarse el divorcio con calma.

La familia de Milena, al verla dudar, le da un ultimátum: Henry no entra más a esa casa, si ella quiere volver con él, se va de la casa. Milena se vuelve una energúmena, anda todo el día gritando, con vulgaridades, dice que la culpa de que su matrimonio se hubiera acabado es de sus hermanos. Siguen los gritos, las acusaciones, el mal estado. El papá de Milena no tiene un mes de muerto y Milena ni siquiera respeta eso.

Al parecer a Milena le saldrá más barato volver con su marido, porque si el abogado de él gana, ella tendrá que seguirlo manteniendo. Pero ese es el punto, ella prefiere soportar infidelidades, abusos y faltas de respeto con tal de seguir llevando el anillo y el título señora de…

2 comentarios:

  1. La falta de conocimiento en un sujeto capaz se define como IGNORANCIA...y la falta de sueños en tener cada dia un mundo mejor..se le puede llamar ESTUPIDEZ ....es el caso de este especimen denominado milena, que ni se le puede llamar MUJER porque deshonra a la definicion....es asi que en resumidas cuentas queda cerrado este caso...cuya titulacion deberia corresponder ...una mujer ignorante y estupida.....depositando su felicidad y lo mejor de su vida.....en un bagazo.... defecto de la naturaleza humana ....que pesar que compartamos este mundo con gente asi.....no creen?

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  2. Kate conozco un caso muy cercano y muy parecido a este solo que aca en lugar de padre y madre solo existe una madre... cuando entenderan que los padres es lo único que perdura en el tiempo, los amigos, la pareja y todo lo que encontramos en nuestror ecorrido por la vida hoy estan mañana no... Un abrazo

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