viernes, 27 de agosto de 2010

Una mirada al pasado



Ando sentimentaloide (Dave, mil gracias!!) porque mi entorno está cambiando con la rapidez del rayo (y estar con gripa y casi sin voz tampoco ayuda mucho a subir el ánimo).

Mis mejores amigos (y los nuevos amigos) están siguiendo con sus vidas, yo estoy siguiendo con mi vida y todo, inevitablemente, cambia.

Ya no podremos volver a reunirnos los viernes con la excusa "es que quedé muy cansado del trabajo y necesito relajarme", ya las fincas y las salidas a comer pasan de ser mensuales a quien sabe cuándo. Ya la distancia no es sólo temporal, es geográfica.

Estoy muy orgullosa de que todos sigan con sus vidas, pero duele esa separación, tanto que esta semana he estado medio down con todos los cambios, y lo más triste: casi no he podido estar ahí para las despedidas.

Ahorita estaba releyendo correos y chats antiguos, de cuando en clase nos quejábamos porque nos ponían 2000 palabras para traducir y veo que hoy en día podemos hasta con 4000 sin problemas. Leía sobre los planes de reunirnos para estudiar: "Este sábado a las 2 en mi casa, trae los talleres de francés", "Ya terminaste de corregir los subtítulos, creo que nos tocará reunirnos para revisarlos porque están muy largos", "Esa tarea está muy enredada, ¿quedamos el lunes en la oficina del profesor?" y me teletransporté a esa época donde nuestro tiempo se medía por semestres, por trabajos que había que entregar, por planes estudiantiles de fines de semana. Donde tenías tu vida clara durante unos cuatro o cinco años, donde estabas en un ambiente relativamente seguro.

Hoy veo hacia atrás y aunque estoy contenta con todo lo que hemos logrado, con todo lo que hemos vivido y aprendido, con todo lo que hemos recorrido, veo también que la vida ha seguido su curso lentamente. El paso del tiempo nos ha llevado por varios caminos y en este punto nos separa hacia destinos desconocidos. Sin embargo tenemos esos buenos recuerdos en nuestras mentes, tenemos el placer de haber compartido con personas maravillosas que un día adornaron nuestro entorno con su presencia.

Hoy nuestras metas se vuelven más grandes, nos volvemos más ambiciosos, nuestra vida se fracciona y se orienta hacia nuevos objetivos; pero allí, guardados en un rincón de nuestra bandeja de correo, se encuentran las evidencias de una vida anterior, una vida que todos disfrutamos y que recordaremos con mucho cariño.

1 comentario:

  1. Tienes toda la razón, precisamente por estos días me encuentro yo también un poco melancólica y recordando muchas cosas de mi "vida pasada" como tu la llamas. Sin embargo lo mejor de todo es tener esos buenos recuerdos y personas que estuvieron y aún en la distancia hacen (haran) parte de tu vida. Un abrazo.

    ResponderEliminar

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails