lunes, 26 de abril de 2010

Sobre la belleza

Leía el blog de un muchacho español (Josito Montez) que escribe sobre el mundo del espectáculo y sus integrantes y en una de sus entradas habla sobre un modelo español llamado Jon Kortajarena el cual es simple y sencillamente bello: es simétrico, bien moldeado, perfecto, (ni encuentro palabras para describirlo), las fotos hacen pensar en la personificación de la descripción de belleza que hacen los textos griegos.

Sin embargo una frase que Josito dice me llama mucho la atención "Jon es tan bello que me impresiona más que erotiza" porque tiene muchísima razón, este modelo es de esas personas que son tan perfectas que uno mejor se queda contemplando, admirando... y a pesar de esa belleza perfecta (o a causa de ella) no despiertan los instintos ni las vibraciones que se suponen despiertan la "beautiful people".

La semana pasada hablaba con dos colegas sobre las relaciones personales y uno de ellos decía que no se siente embobado cuando pasa lo que llamamos "una rubia despampanante" - porque no es mi prototipo de mujer - concluyó.

Todo esto me hace pensar que hay dos cosas definitivamente ciertas: 1. la belleza está en el ojo del observador y 2. definitivamente uno siempre se va a sentir atraído por un cierto prototipo de persona.

En mi caso, cuando veo a un hombre demasiado bello, demasiado perfecto no necesariamente me siento atraida... como se supondría nos debería atraer una persona hermosa. Recuerdo cuando era adolescente y leía las revistas Tú, Cosmo y Vanidades con mis amigas y ellas se embobaban con los hombres modelos que aparecían... a mí algunos me parecían bonitos, pero simplemente para admirar y ya.... mientras que había otros (casi siempre en la sección de entrevistas a gente común y corriente que se destaca por alguna cosa) que, aunque no eran físicamente bellos, tenían algo.. un magnetismo que me atraía bastante. Y claro cuando yo decía quien era el que me había llamado la atención, mis amigas se reían y me decían "¡ese tan feo!, ni siquiera es modelo"

Con el paso del tiempo empecé a ver que eso era un tema recurrente en mí: en una fiesta conocía al tipo más lindo... ni me movía el piso... casi siempre eran los que otros consideraban "secundarios" los que a mí me llamaban la atención.

Al principio pensé que yo era rara, por eso me atraían los otros raros, pero luego conocí a muchas otras mujeres que piensan igual, que no necesariamente el más atractivo es el más interesante, de hecho casi la gran mayoría de veces es el menos interesante de todos y ahí fue que comprendí: la belleza cuenta para la primera impresión, pero las relaciones no se estancan ahí (y por eso las relaciones inmaduras que se basan sólo en eso, fracasan), casi siempre siguen, se profundizan, y la belleza pasa a un segundo plano.

Yo no soy la mujer más bonita del planeta, pero me siento contenta conmigo misma, obvio que tengo los eternos dilemas que nos afectan a todas con relación a nuestra apariencia, pero esto es algo que he meditado y aceptado con el paso del tiempo (habló la vieja), sin embargo sí me ha tocado lidiar con hombres y mujeres cuyo único medio de contacto social es la apariencia física, y aunque son deslumbrantes (los que yo conozco) tienden a tener muchos vacíos (se salvan algunos, obviamente).

La belleza está en el ojo del espectador y al parecer mi ojo capta mas allá de la cobertura... mira la escencia (ja.. en cierto casos...).

2 comentarios:

  1. Jajajajjaja, ay no, qué tal la foto q pusiste :D

    Pueeesss, qué te dijera yo... Creo q la atracción sí es independiente del físico, porq el magnetismo del q hablas es lo clave. A mí me llaman la atención hombres muy diferentes físicamente, pero q tienen ese algo...

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  2. ¡Kate! ¡Qué hombre TAN espectacular! O_O

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